• Eso sí, ocuparán un puesto cada uno en el consejo de Caixabank.
  • Pero lejos de la toma de decisiones, tal y como quería Fainé.
  • La entidad catalana paga lo mínimo por acción: 1,97 euros.
  • Un 11,3% menos que su última cotización antes de la operación.
  • Tras la absorción, Caixa sube un 2% mientras que Cívica se desploma un 12%.

Estaba claro: Banca Cívica, copresidida por Enrique Goñi y Antonio Pulido (en la imagen) no podía continuar sola en el nuevo panorama financiero español. Y también estaba claro que Isidro Fainé no quería tener cerca a los dos copresidentes tras la absorción de Cívica.

¿La solución? Que cada uno de ellos ocupe un puesto en el consejo de Caixabank. Esto y nada es lo mismo, por lo menos en cuanto al poder de decisión se refiere. En este sentido, se puede decir que tanto el navarro Goñi como el andaluz Pulido han quedado 'fuera' de la cúpula decisoria de la entidad.

En cuanto a la operación, al final se han cumplido las previsiones: que la catalana pagaría lo mínimo por Cívica, más si cabe al renunciar a ayudas públicas para la absorción. Eso sí, se beneficiará de la posibilidad de sanear el activo de Cívica contra reservas. Poca cosa.

De esta manera, Caixabank pagará 1,97 euros por acción, es decir, un nada despreciable 11,3% menos que su última cotización en bolsa antes de la operación. Y esto se ha notado en la apertura del mercado: la acción de la catalana sube un 2% mientras que la de Cívica cae un 12%.

Con esta operación, Caixabank se convierte en la primera entidad española, por delante de Santander, BBVA y Bankia, con unos activos de 342.000 millones de euros, unos 231.000 millones en créditos y 179.000 millones en depósitos.

Miriam Prat

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