El jefe de Unidad de la Dirección General de Empresa e Industria de la CE afirma que vivimos en el mundo en que vivimos

Europa no está preparada para una convergencia en materia salarial, formativa y laboral, y así lo ha manifestado Francisco Caballero Sanz en el desayuno-coloquio celebrado en la representación en España de la Comisión Europea, donde se han presentado las propuestas para impulsar la industria y aprovechar las oportunidades de la globalización en Europa para crear una industria europea más fuerte que contribuya al crecimiento y a la creación de empleo.

Y lo ha dicho cuando ha sido preguntado por la deplorable situación de muchos ingenieros españoles a los que se despide con contrato de beca para volver a contratarlos después de permanecer ocho años como becarios. "No es realista una convergencia salarial, laboral y social. Lo que hay que conseguir es que ese ingeniero español tenga un trabajo y se le pague por él. Pero no es igual la formación que recibe un ingeniero alemán, mucho más práctica, que un español. Además, muchos países no estarían dispuestos a llegar a una igualdad completa en materia laboral y salarial,  ha señalado. "No vivimos en otro mundo. Estamos en el que estamos…", ha manifestado, aunque "sí sería deseable una mayor convergencia".

Con respecto a la deslocalización de las empresas europeas, especialmente en el ámbito de la fabricación de componentes electrónicos, en países como China, Caballero Sanz ha indicado que no siempre la deslocalización es mala, como lo demuestra el ejemplo de los fabricantes alemanes de automóviles, que por ejemplo, sitúan en los lugares donde les pueden dar mejor servicio a determinados segmentos de la cadena de producción: "Si les fabrican las cajas de cambio mejor en Chequia, por ejemplo, ponen allí una fábrica. El empresario asturiano, por ejemplo, no tiene por qué renunciar a contratar a un diseñador de Milán para que le cree una marca. Deslocalizar, a veces, crea valor".

En relación con la necesaria competitividad de la industria europea y la imposibilidad de competir con países como China en materia salarial, Caballero ha señalado que el porcentaje del coste de la mano de obra de un producto manufacturado no es tan importante como parece. "A veces sólo ronda el 10%". Hay algunos brotes verdes. "Muchas empresas están volviendo a Europa"… porque en muchos casos existen ventajas comparativas "como la cercanía".

El principal problema de España, ha señalado, es el escaso peso de la Industria, un 13,5% del total frente al 15,5% de la Unión Europea, aunque seguimos exportando a pesar de la crisis. La falta de crédito que padecen pymes y empresas, ha manifestado que podría solucionarse con la emisión de pagarés.

Sara Olivo
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