• El 'timo' consiste en la difusión de manera concertada de falsas informaciones a través de internet y de teléfonos móviles.
  • Y claro: el miedo se ha contagiado a la gente y ha provocado retiradas masivas de dinero.
  • Bruselas intenta contrarrestar con un plan de liquidez de 1.700 millones de euros para los bancos búlgaros.
  • Economistas internacionales y nacionales, mientras, tratan de calmar al país: aseguran que no está al borde del colapso económico.
  • El presidente búlgaro disuelve el Parlamento y anuncia un nuevo Gobierno en funciones para el 6 de agosto.
La crisis económica elevó al primer plano de la actualidad a las operaciones especulativas que solo buscaban el enriquecimiento de unos pocos en detrimento de muchos. Es decir: egoísmo puro y duro; y codicia contante y sonante.

Pero la crisis, al parecer, no ha servido para terminar con esos buitres. El último caso se está dando en Bulgaria, que está sufriendo un complot especulativo en toda regla que ha obligado a la Agencia Nacional de Seguridad del país a detener a dos nuevas personas, tras las cinco detenidas este fin de semana. De hecho, ya ha habido retiradas masivas de depósitos por ciudadanos que hicieron cola a las puertas de las oficinas de los bancos por temor a perder sus ahorros.

El 'timo' consiste en la difusión de manera concertada de falsas informaciones a través de internet y de teléfonos móviles con mensajes bajo el título de 'Boletín informativo de los riegos para los depósitos en los bancos búlgaros'.

En este boletín, los detenidos habrían difundido informaciones sobre los problemas de liquidez que atraviesan algunas entidades búlgaras, como CorpBank; o informaciones acerca de la delicada situación del Fondo de Garantía de Depósitos de Bulgaria; y advertían de los riesgos de que Bulgaria vuelva a sufrir una crisis de divisas semejante a la experimentada en 1998, por lo que invitaban a los destinatarios del informe a buscar alternativas para poner a salvo sus ahorros.

El complot ha llevado incluso a la Comisión Europea ha aprobar un plan de liquidez de 3.300 millones de levs búlgaros (1.700 millones de euros) puesto en marcha por el Gobierno de Bulgaria para responder a los ataques especulativos contra el sistema financiero del país.

Por su parte, el presidente de Bulgaria, Rosen Plevneliev (en la imagen), ha afirmado este domingo que las instituciones y los partidos políticos apoyan los esfuerzos para estabilizar el sistema bancario y que los ciudadanos no tienen por qué temer por sus ahorros. A la vez, ha anunciado que disolverá el Parlamento y ha fijado el 6 de agosto como la fecha de nombramiento de un nuevo Gobierno en funciones que conduzca a Bulgaria a unas elecciones parlamentarias previamente acordadas por los partidos políticos para el próximo 5 de octubre.

A pesar de los problemas políticos y económicos por los que atraviesa Bulgaria, economistas internacionales y nacionales han asegurado que el país no se encuentra al borde del colapso económico. Pero el apetito de los buitres se atreve con todo...

Andrés Velázquez
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