• Ya no aspira a la Presidencia de Repsol, sólo a convertirse en editor a través de una fusión Unedisa-Vocento.
  • Mientras, el desmentidor Fulvio Conti tranquiliza al Gobierno español: Endesa no dejará de cotizar en Madrid ni será absorbida por ENEL.
  • Lógico, tiene que esperar a cerrar la difícil operación Enersis.
  • En cualquier caso, a ENEL sólo le queda una solución para cuadrar su balance: unificar la deuda de ambas compañías.
  • Y vender Enersis, operación que puede resumirse en esta palabras: reducir Endesa para que crezca Enersis y poder venderla, salvando a así a ENEL.
  • A Conti no le vendría mal el regreso de Berlusconi.

Lo de ENEL, la eléctrica estatal italiana propietaria de Endesa, empieza a ser de traca. Su líder, el incombustible Fulvio Conti, no atraviesa su mejor momento e intenta filializar Endesa. En primer lugar para cuadrar balance: el apalancamiento de ENEL es el doble que el de Endesa y una fusión entre ambas compañías aliviaría el peso de la deuda de la italiana.

Encima, la operación Enersis se resiste, porque los fondos de pensiones, accionistas minoritarios de la filial iberoamericana, se niegan a aceptar la valoración de los activos que Endesa traspasa a la ampliación de capital. La operación puede resumirse así: vaciar Endesa para fortalecer Enersis y prepararla para la venta. La hispanoamericana Enersis es empresa más vendible que la española Endesa.

Y aquí viene la cadena de desmentidos: Endesa asegura a la CNMV que el acuerdo con los fondos es un hecho y 48 horas después Fulvio Conti asegura que están a punto de llegar a un acuerdo. Llegarán, claro está, pero el efecto de la operación sigue siendo el mismo: reducir Endesa para que crezca Enersis y poder venderla, salvando así a ENEL.

Y todo esto afecta de lleno al presidente de Endesa, Borja Prado (en la imagen) quien acaba de conseguir una prórroga en la Presidencia de Endesa, de la que ya se sabe saliente desde dos meses atrás. Como ya adelantara Hispanidad, el Ceo de Endesa, Andrea Brentan, ya se postuló para suceder a Borja Prado, pero Conti prefería dar una imagen de españolidad aupando a ese puesto a José Bogas, histórico de la Compañía y un gran ejecutivo.

En cualquier caso, Prado ha obtenido una prórroga en la Presidencia por cuanto Conti no se atreve a hacer cambios hasta que no se cierre la operación Enersis. Mientras tanto, el proceso de filialización de Endesa queda aparcado, es más, Conti asegura que Endesa seguirá cotizando en la Bolsa de Madrid. Cuando se cierre el caso Enersis ya hablaremos. Mientras tanto, Prado ha intentado ser presidente de Repsol pero no lo ha conseguido. Ya no sueña con ello y ahora se conforma con lograr la fusión entre Vocento y Unedisa y terminar de editor.

Además, en la reconversión eléctrica que se avecina en Europa, alemanes y franceses pretenden repartirse Europa y Conti se niega. Por eso desmiente el interés de E.ON en hacerse con la eléctrica. Y en eso lleva razón. E.ON sí tiene interés por cualquier activo en Italia o en España, pero EDF es el gran suministrador de energía de ENEL. Así que…

Por lo demás, a Conti le vendría muy bien el regreso triunfal de Silvio Berlusconi, un hombre mucho más tolerante con la deuda y el déficit públicos que el todavía primer ministro italiano. Y ENEL, no lo olvidemos, es una empresa pública.

Eulogio López

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