• Si no modifica el decreto que anula 9 canales de TV de los concedidos por Zapatero al oligopolio de los multimedia, Tele 5 y Cuatro intensificarán sus críticas al Gobierno.
  • Guiseppe Tringali, el hombre de don Silvio en España recuerda al Ejecutivo que el telediario más seguido en España es el de Pedro Piqueras.
  • José Manuel Lara, la otra pieza del duopolio televisivo español no da ese paso pero su cabreo es enorme.
  • Y a punto de ejecutarse el otro motivo de tensión: el PP se dispone a introducir publicidad en RTVE.
  • Lo más importante: la tecnología permitió al PSOE multiplicar por 10 el número de canales (de 4 a 40) para terminar en un duopolio, con dos señores de la tele en España.

En la Secretaría de Estado de Comunicación que lidera Carmen Martínez de Castro (Moncloa) no salen de su asombro. Apenas un par de horas después de la rueda de prensa del Consejo de Ministros del viernes 22, tras de anunciarse la anulación de 9 canales de TDT de alcance nacional, en Moncloa recibían el mensaje de los afectados.

En concreto, del líder de la televisión en España, Tele 5: no iban a admitir que les quitaran dos de sus ocho canales. También recordaban que el telediario más visto ahora mismo en España no es el de RTVE ni el de A-3 TV sino el de Pedro Piqueras (segunda edición de Tele 5).

Y claro, Presidencia del Gobierno ardía: hablan de chantaje de Mediaset, el grupo de Silvio Berlusconi (en la imagen, junto a Mariano Rajoy) e interpretaban el mensaje como una amenaza de intensificar sus críticas al Gobierno del PP si les retiran dos de los ocho canales concedidos por el Gobierno Zapatero a los italianos.

El hombre en España del Berlusconi-empresario ya no es Paolo Vasile, que se ha quedado en segundón, sino Guiseppe Tringali, quien, por su estilo agresivo, es conocido en España como 'Trinkali'.

El otro miembro del duopolio televisivo en España, es decir, José Manuel Lara, Grupo Planeta, principal accionista de Antena 3 –que no pierde dos canales sino tres, sumando Antena 3 y La Sexta), se ha mostrado más comedido. No amenaza pero asegura que utilizará todos los medios legales.

Por su parte, los otros dos perdedores, Unedisa (Veo TV) y Vocento (Net TV), que pierden dos de los cuatro canales que a cada uno le concedió Zapatero, han dedicado el fin de semana a criticar al Gobierno. Especialmente duros han sido El Mundo y su compañero de Grupo, Expansión. Ojo al titular del diario económico de UNEDISA, empresa asimismo italiana (Rizzoli): "El Gobierno amenaza el futuro de las televisiones".

A todo esto, ¿de qué estamos hablando

Pues muy sencillo, la tecnología TDT permitía multiplicar el pluralismo informativo en España. Pero hizo lo contrario. El Gobierno Zapatero pasó de 4 canales concedidos a 40 (contando los adjudicados a las televisiones públicas). Centrémonos en los privados. ZP concedió cuatro a Tele 5, cuatro a Antena 3, cuatro a La Sexta –la suya-, cuatro a Cuatro –entonces grupo PRISA, cuatro a EL Mundo (Veo TV) y Cuatro a Vocento (ABC).

Los curas de la COPE fueron los únicos candidatos que se quedaron sin canal. De hecho, tanto la actual 13TV (Conferencia episcopal) como Intereconomía emiten con un canal alquilado, es decir, deben pagar a Unedisa y a Vocento por lo que a ellos les ha regalado el Gobierno.

No sólo eso: precisamente los tres mayores agraciados (en cuanto tenían menos audiencia), es decir, PRISA; La Sexta de Jaume Roures, Pedro J. Ramírez y Vocento fueron los que fracasaron en televisión. Cuatro fue absorbida por Tele 5, que pasó de cuatro a ocho canales, y La Sexta por Antena 3 TV, que tuvo que hacer lo mismo.

Y los que no obtuvieron concesión, a pagar.

En definitiva, lo que era una apuesta por el pluralismo pasó de oligopolio a duopolio Berlusconi-Lara. Ahora mismo, entre Tele 5 y A3 TV controlan el 80% de la audiencia y el 88% de la publicidad, y ahogan al resto.

El Mundo y Vocento ya no existen, aunque obtienen buenos réditos por realquilar sus canales. Intereconomía está en crisis profunda y 13-TV, editada por la Conferencia Episcopal es la única que crece en audiencia a pesar de la presión asfixiante, sobre todo comercial, del duopolio.

Pese a todo, el duopolio, archibeneficiado, protesta por una medida del Gobierno que sólo pretende aplicar una sentencia judicial del Supremo que anuló la concesión de esos nueve canales. La tesis de Tringali es muy clara: si anulan esas concesiones, pretende que, una ver subsanados los defectos de forma, se las vuelvan a dar a ellos.

¿Qué hará el Gobierno No se sabe. Podría ordenar el cierre de esos canales, podría ordenar el cierre de parte, podría re-concedérselos a los mismos concesionarios o podría abrir un poco el pluralismo hacia otros grupos que quieran competir con otras ideas. Competencia, que por cierto, no podrán llevar a cabo si no se modifica la ley que, incluso, protege el duopolio publicitario de Tele 5 y A3 TV así como el sistema de medición de audiencias de SOFRES, que nadie se cree pero es el único que existe... y que beneficia descaradamente a Tele 5 y a A3 TV.

Naturalmente, Rajoy sabe a lo que se enfrenta: a las iras de los grandes multimedia. Unos, como el duopolio Lara-Berlusconi, porque pierdan influencia y dinero; otros, como El Mundo o ABC, porque pierden dinero, dado que, por su negligencia en la gestión, apenas tienen influencia televisiva.

Además, Tele 5 y A3 TV braman contra la posibilidad, más bien probabilidad inminente, adelantada por Hispanidad el pasado 12 de marzo, de que RTVE vuelva a incluir publicidad, una publicidad que se trasladó, directamente, al duopolio.

En cualquier caso, ¿alguien tendrá que pararle los pies a Berlusconi, verdad

Eulogio López

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