El intento de secuestro del Papa Francisco (en la imagen junto al Papa Ratzinger) por parte del Nuevo Orden Mundial anticristiano no para. La progresía se dedica a tergiversar todas sus palabras intentando ver lo que no hay. Nuevo episodio: resulta que Benedicto XVI ha respondido a un matemático ateo y éste quiso publicar la respuesta en el diario La República... donde el Papa Francisco había respondido a Scalfaro, el patriarca del rotativo italiano, pelín cristófobo.

¿Para qué querían más: conflicto entre papas, el alemán no se resiste a abandonar la primera plana y compite con el argentino: "Ratzinger sale del retiro para debatir con un ateo".

Y eso lo dicen sobre un Papa, Francisco, que ha dejado que su primera encíclica sea la de su predecesor. Pero no: hay que buscar pelea entre el Papa reaccionario y el progresista.

Pues miren ustedes, Benedicto XVI sigue siendo Papa de la Iglesia católica. Sí, aunque a algunos no les guste. Un Papa tiene dos funciones: la magisterial y la de Gobierno. Ratzinger ha perdido la segunda, pero no la primera, que imprime carácter. Además, publicar en un periódico un análisis sobre fe y razón ni tan siquiera es tarea magisterial: es predicar la palabra de Dios, a lo que están obligados todos los cristianos, especialmente sacerdotes, obispos y papas.

Ocurre que, en este momento, una singularidad histórica, existen dos papas. Gobierno Francisco y Benedicto XVI jamás osaría entrometerse en el Gobierno de la Iglesia. Ahora bien, eso no quita que Benedicto XVI, en su función magisterial, siga siendo vicario de Cristo en la tierra. No pasa nada: los católicos contamos con dos papas, ambos formidables, aunque uno solo es que que gobierna: Francisco.

Y estoy seguro de que el Papa Francisco habrá aplaudido la disertación sobre razón y fe de una cabeza tan bien amueblada como la de su predecesor, entre otras cosas porque no hay incompatibilidad alguna entre razón y fe: la fe es racional y la razón es una cuestión de fe. Lo que no es racional, y aún menos razonable, es el racionalismo.

Pero el intento de secuestro del Papa Francisco, continúa.

Eulogio López

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