Muy listos esos muchachos del Servicio de Estudios del BBVA. Hablan de salario diferido, curioso eufemismo que significa lo siguiente: que sea el trabajador quien se pague parte de su indemnización por despido. La promesa de tan formidable idea es la misma de siempre: así crearemos más puestos de trabajo.

Hombre no. En Hispanidad siempre hemos defendido el despido libre con indemnización pactada de antemano (y con salarios dignos, claro está). Pero pretender que el trabajador aporte parte de su salario a un fondo que también financie su despido parece exagerado.

Hispanidad

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