• Ambos mantuvieron una larga conversación en el AVE Málaga-Madrid.
  • Desde luego, al PSOE le interesa que el titular de Justicia le dispute el liderazgo a Rajoy.
  • Gallardón sigue bajo sospecha en el PP, donde nadie se cree su anuncio de retirada.
  • Al igual que Soraya Sáenz de Santamaría, a quien el clan de los abogados del Estado le animan a competir con Rajoy por la Presidencia.
  • Y además, cuenta con el apoyo de Angela Merkel, y el compromiso de no agresión de El Mundo y El País.

AVE Málaga-Madrid, de las seis de la tarde del domingo 28. Los matrimonios González y Ruiz-Gallardón viajan juntos hacia la capital. Conversación distendida, en la cual el ex presidente del PSOE otorga consejos al no tan veterano ministro de Justicia del Partido Popular, Alberto Ruiz-Gallardón. Felipe le reprocha a Alberto que haya anunciado, con solemnidad, su retirada de la vida política. Con tanta solemnidad como las quince veces anteriores.

Y es cierto que al PSOE le interesa que en el Gobierno Rajoy esté incrustado el ambicioso ex alcalde de Madrid, a quien en fuentes del PP aseguran la Vicepresidencia política de un hipotética sustitución de Rajoy sin elecciones de por medio. En esa hipótesis figura Soraya como presidenta, Gallardón como vicepresidente político y Josep Piqué como vicepresidente económico.

Gallardón está bajo sospecha en el PP, como la primera figura del PP no atacada por Bárcenas. A él y a la vicepresidenta, Sáenz de Santamaría, acusa sin citar Dolores de Cospedal, quien considera que Rajoy y ella misma se están llevando la peor parte de las acusaciones y que la actitud de Soraya está resultando 'institucional'. Vamos, que se está poniendo de perfil.

Si Gallardón está bajo sospecha de Rajoy, su segunda, Soraya, mucho más. El clan de los abogados del Estado –algunos dicen mafia- quiere auparla como la primera mujer presidenta de la historia de España. Además, la canciller alemana, Angela Merkel, se ha convertido en su valedora en Europa. Para completar el cuadro, El Mundo y El País mantienen un escrupuloso respeto a la número dos del Ejecutivo, dentro de su estrategia para afianzar su poder mediático cobrándose el cargo del presidente pero sin romper lazos con el Gobierno.

En esto, Pedro J. Ramírez y Juan Luis Cebrián son auténticos maestros. Y, miren por dónde, todo esto no le gusta a Mariano Rajoy, un gallego que no olvida nada y que  ha dejado a muchos colaboradores en el camino a lo largo de su dilatada vida política.

Eulogio López

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