• El problema de la entidad no es de cotización sino de retirada de depósitos.
  • A pesar de que el Gobierno ha negado que exista, horas después la entidad ha emitido un comunicado tranquilizando a los clientes.
  • El sector bancario sufre el efecto dominó y registra caídas considerables en Bolsa.
  • La acción de Bankia ha llegado a bajar cerca de un 30% durante la sesión.

Parece que la cotización de la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri (en la imagen) seguirá en caída libre hasta que no se sepa la cantidad definitiva de dinero que pondrá el Estado. Pero el problema de la entidad no es tanto su baja cotización -durante la sesión de hoy jueves ha llegado a bajar cerca de un 30%- como que los clientes retiren sus depósitos. Si eso ocurre, malo, muy malo.

Y es que, tras la huida de los grandes fondos del accionariado de la entidad -son lo que más rápidamente ejecutan las órdenes de venta y compra de acciones- ahora toca el turno del pequeño accionista que parece no estar por la labor de mantener su inversión en unos títulos que disminuyen su valor por momentos.

Pero el problema es la retirada de depósitos. Los clientes de la entidad han visto cómo su inversión -grande, mediana o mediopensionista- ha ido perdiendo valor, con lo que, después de deshacerse de su fallida inversión, proceden a retirar todo lo que tienen en la entidad culpable -según ellos- de su pérdida. Y en parte no les falta razón.

A la vista de esto, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre ha afirmado en la mañana del jueves que la entidad posee "todo lo necesario" para ser un "éxito de futuro", y ha lanzado un mensaje a los depositantes: tienen que estar hoy "más seguros" que hace unas semanas, ya que el Estado va a aportar el capital necesario para garantizar la viabilidad de la entidad.

Sin embargo, este apoyo gubernamental no ha sido suficiente, y la entidad, a través de un comunicado remitido a la CNMV, ha tranquilizado a los depositantes y les ha animado a mantener su dinero en el banco. Parece que todo es poco para evitar la fuga, no sólo de inversores, sino también de depositantes.

Y qué decir del resto del sector. Pues que se ha visto arrastrado por Bankia y todos registran pérdidas superiores al IBEX 35.

Andrés Velázquez

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