Salgado carga la responsabilidad sobre las entidades instándolas a hacer los deberes

La segunda semana del año no comenzó especialmente bien para la economía española. A media sesión el selectivo caía en torno al 1% con los bancos encabezando las pérdidas. Como señalábamos el viernes en Hispanidad, los bancos del IBEX vieron descender su capitalización en un 30%, frente al 17% del conjunto del Ibex 35. Este lunes, se acentúa aún más la tendencia y los cinco bancos presentes en el selectivo continúan cayendo:

Popular -3,08%
BBVA: -2,89%
Bankinter: -2,40%
Santander: -1,93%
Sabadell: -1,47%
De fondo, una semana en la que Portugal emitirá deuda este lunes bajo la sombra del rescate. Por el momento, Sócrates se resiste a las presiones de Francia y Alemania, mientras desde España, la vicepresidenta Salgado apoyaba al país vecino sabedora de que es la siguiente en salir a la pista. De hecho, este jueves España realizará también una emisión de deuda. La titular de Economía insistía en una entrevista con la SER en que el sector deberá profundizar en la reestructuración. Ciertamente, los bancos tendrían que reconocer de alguna manera que sus pisos valen ahora menos que cuando se los adjudicaron. Ahora bien, el sector financiero se ve perjudicado por la marca España; es decir, la mala gestión del Ejecutivo español repercute negativamente en una banca que, pese a no haber necesitado ayudas públicas, es peor tratada por los mercados que sus colegas europeos.

La consecuencia es que bancos solventes a los que sólo les hacen falta algunos ajustes se encuentran a precios de ganga, por lo que alguna entidad extranjera podría plantearse que este es el momento para lanzar una OPA. Algo similar ocurre con el resto de empresas españolas, perjudicadas por un Gobierno cuyas medidas llegan tarde y de manera tibia.

Mariano Tomás

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