• La entidad anuncia una caída del PIB más intensa que la registrada hasta marzo.
  • Y augura un aumento del desempleo.
  • Por otra parte, ve positivo el rescate a la banca, aunque con matices: se incrementará la deuda pública.
  • Además, advierte: la ayuda no desactiva "por completo" los vínculos entre riesgos bancarios y soberanos.
  • Y es que la prima de riesgo no abandona los 500 puntos básicos y la rentabilidad del bono a 10 años no baja del 6%.
  • En este contexto, Rajoy avisa a la UE: "España no puede financiarse mucho tiempo a estos precios".
El Banco de España ha publicado su siempre tan ansiado boletín económico mensual, en este caso el de junio. Varias cosas nos cuenta la entidad ahora dirigida por Luis María Linde (en la imagen). Por ejemplo, que habrá una caída del PIB "más intensa" en el segundo trimestre que la observada entre enero y marzo de este año (-0,3%) y (-0,4% en términos interanuales). "La información más reciente, referida al segundo trimestre, apunta a que la actividad ha seguido disminuyendo a ritmo más intenso", señala la institución.

Da algunos datos, como el consumo privado, y dice que los niveles de los indicadores que miden la confianza de los hogares y de los comerciantes minoristas se han situado, en el promedio de los meses de abril y mayo, por debajo de la media del primer trimestre.

Entre los indicadores cuantitativos, las matriculaciones de vehículos particulares aceleraron en mayo su retroceso interanual hasta el 15,3% y siguieron mostrando una caída en términos de su tasa intermensual. Por su parte, tanto el índice del comercio al por menor como el indicador de ventas de bienes y servicios de consumo de las grandes empresas elaborado por la Agencia Tributaria acentuaron su descenso interanual en abril.

En el caso de la inversión en bienes de equipo, los indicadores disponibles confirman la debilidad de este componente de la demanda en el segundo trimestre. El ritmo de caída de la producción industrial de estos bienes se incrementó en casi cuatro puntos en abril, hasta un 13 % interanual, al tiempo que la tasa intermensual registró un retroceso del 4 % en términos de la serie ajustada de estacionalidad.

El sector exterior que en 2011 tiró de la economía sigue debilitándose. Según los últimos datos disponibles de Aduanas, las exportaciones reales de bienes cayeron un 0,5% interanual en abril, tasa similar a la observada en el conjunto del primer trimestre. Por tipos de productos, destacó la debilidad de las ventas al exterior de bienes de equipo y de bienes de consumo duradero —en concreto, automóviles—, frente al mayor dinamismo de las exportaciones de bienes intermedios no energéticos y de alimentos.

El Banco de España explica que como en los meses precedentes, "las exportaciones comunitarias disminuyeron significativamente, con fuertes retrocesos de las ventas a Italia, Portugal y Reino Unido", un efecto directo de la intensificación de la crisis en la zona euro.

Las importaciones reales descendieron de forma más acusada (un –7,2 % interanual en abril), lo que refleja la debilidad de la demanda nacional, con caídas más intensas de las compras de bienes de consumo duradero y de bienes de equipo.

En términos nominales, las exportaciones cayeron un 0,8 % interanual en abril, mientras que las importaciones retrocedieron un 3,5 %, de modo que el déficit comercial se contrajo en un 15 % interanual.

El organismo destaca, sin embargo, una cierta mejora de la actividad turística. "En mayo, la entrada de turistas no residentes aumentó un 5,8 % interanual, de acuerdo con FRONTUR, y el número de pernoctaciones hoteleras de viajeros procedentes del extranjero repuntó hasta el 3,5%, de acuerdo con la Encuesta de Ocupación Hotelera", comenta el análisis.

Empleo

Por lo que respecta al mercado de trabajo, el Banco de España explica que "prosiguió la senda de intensificación de la destrucción de empleo iniciada en la segunda mitad 2011". En particular, la cifra de afiliados a la Seguridad Social disminuyó en mayo un 3,4% (–3,2% en abril), mientras que la tasa interanual del aumento en el número de desempleados se aceleró en 1,4 puntos porcentuales (pp), hasta el 12,5%.

De enero a marzo se intensificó la destrucción del empleo en el sector empresarial, con una caída del 1,7%, medio punto más que la observada en el mismo período del pasado año y casi un punto más que la registrada en todo 2011.

De hecho, el 55,8% de las empresas que conforman la muestra destruyeron empleo, más de cinco puntos por encima del porcentaje contabilizado en los tres primeros meses del pasado año. La destrucción de los puestos de trabajo se centró en los empleados eventuales, con una reducción del 12,4%, mientras que los contratos fijos bajaron un leve 0,2%.

Las remuneraciones medias subieron un 0,3%, incremento inferior tanto al registrado en el primer trimestre de 2011 (1%) como en el conjunto de 2011 (0,9%). Como consecuencia de la destrucción de empleo y de la contención de las remuneraciones, los gastos de personal bajaron un 1,4%.

También avanza que la información salarial más reciente, relativa al desarrollo de la negociación colectiva hasta el 30 de abril, muestra un incremento de los salarios este año del 2,1%, ligeramente por debajo de la de 2011 (2,3%).

Sin embargo, cree que la cifra es poco representativa de 2012, porque la negociación se encuentra "muy atrasada" y espera que en los próximos meses se observe una mayor moderación salarial, más acorde a la "débil situación del mercado laboral en la medida en que se empiecen a ver los efectos de la reciente reforma laboral.

El Banco de España considera necesario que los servicios públicos de empleo en colaboración con las agencias privadas de colocación se acerquen a las necesidades reales de las empresas para cubrir vacantes. Su postura es que el sistema de formación profesional permita satisfacer de forma flexible la formación que requieran las empresas cuando se detectan desajustes entre el currículum de los desempleados y las habilidades requeridas en los puestos de trabajo que se ofrecen.

Según el Banco de España, el grado de similitud entre las ocupaciones desempeñadas por los parados en su último empleo y las de los ocupados actuales es "elevado" en relación con otros países europeos. No obstante, en España, de los 2,5 millones de puestos de trabajo destruidos durante la crisis, en torno a 1,5 millones proceden de la construcción y, por ello, plantea su empleabilidad futura. Por ello, subraya la importancia de las políticas activas y pasivas de empleo a la hora de que los parados "adquieran o mantengan" las habilidades necesarias para cubrir las vacantes que se produzcan.

Banca

Respecto al rescate a la banca, la institución considera que la línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros que el Eurogrupo pone a disposición del sector tendrá un "efecto positivo" en la sostenibilidad de las cuentas públicas, pues el coste de esta financiación será "menor" al que habrían exigido los mercados. No obstante, dice que con el rescate a la banca se incrementará la deuda pública. Además, la ayuda no desactiva "por completo" los vínculos entre riesgos bancarios y soberanos.

Pero avisa de que se incrementará la deuda pública y que la ayuda no desactiva "por completo" los vínculos entre riesgos bancarios y soberanos. "Pero sí cabe esperar que ayude a superar los canales de retroalimentación entre ambos y a establecer unas condiciones más favorables para la financiación de la economía".

Considera además que la ayuda a la banca debería facilitar "una mejora" en la evaluación global del sistema financiero "afectado", así como de los planes de  reestructuración. También constata que España tendrá que seguir cumpliendo con las decisiones y recomendaciones de la UE para la corrección del déficit  excesivo, con el fin de asegurar la capacidad del país para devolver el préstamo.

También aconseja que para recapitalizar entidades financieras la ayuda se materialice "mayoritariamente" al comienzo del proceso, para así restaurar "rápidamente" la confianza de los inversores y de los depositantes.

En cualquier caso y al margen de estas recomendaciones, el Estado continúa financiándose a precios demasiado elevados. Así, la prima de riesgo se resiste a abandonar los 500 puntos básicos, y la rentabilidad del bono español a 10 años continúa por encima del 6%. En este contexto, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha lanzado un aviso este miércoles a la Unión Europea: "España no puede financiarse mucho tiempo a estos precios".

Andrés Velázquez
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