• El subgobernador Aríztegui y el director de Inspección, Martínez Tello, se desmarcan de Fernández Ordóñez.
  • El PP no forzará la marcha del gobernador MAFO, pero impugnan su gestión. .
  • Ante todo porque no puede sin provocar un escándalo internacional pero "el Gobierno no hace reproches, actúa".
  • La reforma bancaria de Luis de Guindos culmina el desprestigio del gobernador socialista, a quien el Gobierno Rajoy acaba de desautorizar con la reducción del salario de los banqueros.
  • Es una forma de decirle: usted no ha cumplido con su labor. Ahora bien, el Gobierno distingue entre "los equipos profesionales" del supervisor y su equipo directivo.
  • A día de hoy, los dos candidatos a sucederle son Manuel Pizarro y Elvira Rodríguez.

Cuando el ministro de Economía, Luis de Guindos, había concluido su exposición de la reforma bancaria, un periodista le preguntó si el Gobierno tenía algo que reprocharle al Banco de España. La respuesta fue esquiva: "El Gobierno no hace reproches, actúa". Es decir, que sí le estaba reprochando su papel.

Además, para que quedara claro, De Guindos enfatizó la profesionalidad de los "equipos" y de los "técnicos" del instituto supervisor pero evitó enjuiciar la labor del equipo directivo que, en el caso del supervisor, se circunscribe a dos personas: el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO) y el subgobernador, Javier Aríztegui. Y como a perro flaco todo son pulgas, hasta el mensionado Aríztegui, mano derecha de MAFO, y su otro bastión en el Banco de España. el director general de Supervisión, Jerónimo Martínez Tello, tambien se desmarcan del gobernador. El viernes 3, mientras De Guindos ajustaba cuentas con el Banco de España ante las cámaras detelevisión Aríztegui y Tello almorzaban en el restaurante del madrileño Hotel de las Letras, ambos quejosos de la situación a la que, según ellos, les ha conducido la getion, más bien la ausencia de gestión ante la crisis bancaria, de su jefe de filas.   

Y más motivos para el descrédito: la reforma financiera del Gobierno consiste en unas exigencias de saneamiento acelerado y en forzar, vía ayudas públicas, un nuevo mapa bancario. Es decir las funciones propias de un supervisor en tiempos de crisis. Es más, también se le ha adelantado a la hora de aplacar el clamor social contra las elevadas retribuciones de directivos que han llevado a sus entidades a la quiebra.

El Gobierno Rajoy no forzará la salida anticipada -su mandato vence en junio- del gobernador MAFO pero le ha dejado sin sitio. Economía ha tomado las riendas de la reforma, que, con sus fallos, al menos aborda el problema. Y no forzará la salida porque MAFO, a pesar de su fracaso y de que dejará el instituto inspector con el prestigio más bajo de toda su historia, se ha enrocado en el cargo.

La ley de autonomía le asegura seguir en su puesto hasta junio si no media condena judicial firme. Hay banqueros que en sus peores momentos hablan de llevar a MAFO ante los tribunales pero eso nunca lo haría un banquero. Y el Gobierno tampoco puede forzar la salida: resultaría un escándalo internacional, la autonomía de los inspectores es sagrada.

Mientras, el Ejecutivo prepara la sucesión. A día de hoy, los dos grandes candidatos de Rajoy para sustituir a MAFO son Manuel Pizarro y Elvira Rodríguez. Pero habrá que esperar hasta junio.

Eulogio López

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