En el primer trimestre el descenso del Producto Interior Bruto ha sido del 0,5%

Según El Boletín Económico de mayo del Banco de España la economía continuará cayendo en el segundo trimestre del año. Si en los tres primeros meses el ritmo de caída intertrimestral fue del 0,5%, las perspectivas no son buenas para las cuentas de abril, mayo y junio para el PIB: la escasa información relativa al segundo trimestre apunta a un nuevo descenso del Producto, en un contexto en que, no obstante, se percibe una cierta mejoría en los indicadores de naturaleza cualitativa, sobre todo por el lado de la demanda.

Es el caso del consumo privado, como consecuencia de una evolución "menos negativa de las expectativas de empleo", el indicador de confianza de los hogares elaborado por la Comisión Europea experimentó un nuevo aumento en abril, que se apoyó, sobre todo, en una evolución menos negativa de las expectativas de empleo.

El Banco de España, como las Secretarías dependientes del Ministerio de Fátima Báñez, utilizan el mismo lenguaje. El paro aumenta, pero podría aumentar más, o se desacelera su ritmo de crecimiento, o asistimos a una ralentización de su aumento. La expresión "las expectativas menos negativas" puede ponerse de moda. Tal vez pueda contrarrestar el polémico artículo de Risto Mejide recomendando a la gente que no pierda el tiempo y no busque trabajo.

Pero el Banco de España aporta también datos, aunque estos difícilmente pueden justificar su optimiso. Observa un tono "menos desfavorable" en el mes de abril si se atiende al número de parados registrados en los Servicios Públicos de Empleo, que se redujo en casi 10.000 personas, en términos ajustados de estacionalidad. Los datos pueden interpretarse de una forma también desfavorable. Muchos desempleados que ya no cobran prestación ni subsidio no tienen interés alguno en seguir apuntados como tales, y la confianza de los ciudadanos en encontrar trabajo mediante los Servicios Públicos de Empleo es prácticamente nula.

Hay otros datos que también destaca el Boletín, que permiten un cierto optimismo: por lo que se refiere al consumo privado, el indicador de confianza de los hogares elaborado por la Comisión Europea experimentó un nuevo aumento en abril. En ese mes mejoró, asimismo, el nivel de confianza de los comerciantes minoristas.

Sara Olivo
[email protected]