Decíamos ayer que la encerrona a Rodrigo Rato (en la imagen) en el Parlamento catalán, con el diputado de la zapatilla (CUP) y los insultos de ERC (independentistas catalanes) no es alarmante: majaderos hay en todos los sitios, especialmente entre la clase política.

Lo preocupante son dos cosas: lo primero, que también recordábamos ayer, la reacción de 'los buenos'. O no tan buenos. Por ejemplo, UPyD e Izquierda Unida (recordemos que uno de los insultones era el coaligado catalán de IU, es decir, IC) salieron por el mismo registro, o sea, la misma tontuna: no hay que insultar a Rodrigo Rato, hay que sentarle en el banquillo. Y ahí quedó todo. Ni la menor crítica al energúmeno. Libertad para el ofensor, prisión para el ofendido.

Pero lo más preocupante me parece la actitud de los majaderos de IC, ERC y CUP. El inefable David Fernández -¡qué carrerón político tiene por delante este muchacho!- mezcló churras con merinas, gimnasia con la magnesia y el culo con las témporas, además de a Lepe, Lepijo y su hijo: la guerra de Irak, el terrorismo económico del PP y el gansterismo.

Es el clásico ejemplo de macedonia mental a la que sólo le fala pedir "queremos una banca pública y laica".

Eulogio López

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