Las importaciones también crecen en cerca de un 21%. Las compras de productos energéticos lastran la balanza comercial española

 

Aunque nuestro país sigue adoleciendo del problema del déficit comercial, lo que está claro es que el hecho de que las exportaciones han aumentado es una buena señal para la economía de España.

Sin embargo, ese crecimiento viene contrarrestado con la dificultad que siempre ha tenido España por su dependencia de los productos extranjeros. Hasta el mes de febrero el déficit comercial ha aumentado un 1,3% en comparación con los dos primeros meses del 2010 y ha alcanzado los 8.176,9 millones de euros.

Este resultado ha sido consecuencia del aumento en un 26,9% de las exportaciones, por un valor de 33.092 millones de euros y el incremento, a su vez, de un 20,8% de las importaciones, por un valor de 41.268,9 millones de euros.

Los principales sectores exportadores españoles en estos dos meses han sido los bienes de equipo y el automóvil, cuyas ventas al exterior aumentaron un 25% y un 15,9%, respectivamente, mientras que por rúbricas, hubo incrementos del 25,8% en la venta de componentes, y del 11,7% en vehículos terminados.

Lo que lastró la balanza comercial fue, nuevamente, la importación de productos energéticos que crecieron un 45,8%, siendo el de las compras de petróleo (51,8%) y el del gas natural (24,1%) los gastos más destacados. En cambio, las importaciones de productos no energéticos aumentaron sólo un 15,3%.

Las exportaciones a los cinco continentes han crecido en este periodo, siendo las dirigidas a la Unión Europea en 67,4% del total, las que aumentaron en un 22,5%.

Andrés Velázquez

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