El presidente catalán se propone ahora "dotar a Cataluña de estructuras de Estado", mientras el PP sólo apela a la economía para defender la unidad de EspañaLa deriva ultranacionalista que ha tomado el presidente de la comunidad autónoma de Cataluña ocupa gran parte de la actualidad en España. Tras la manifestación multitudinaria de este martes en Barcelona, este miércoles, Artur Mas se ha permitido el lujo de decir que el camino de Cataluña hacia su libertad ya ha empezado, y ha indicado que ahora el reto que tiene entre las manos el Gobierno catalán es "dotar de estructuras de Estado" a este territorio, para que sea un país independiente dentro de la Unión Europea: "Cataluña es una nación que quiere seguir siendo por sí sola y para progresar pide simplemente tener estructuras de Estado".

Porque antes parecía conformarse con el pacto fiscal. Pero es que, ahora, quiere pacto fiscal e independencia, todo a una vez. Y ha dicho que si Cataluña logra el pacto fiscal puede ser que, igualmente, su proceso hacia la independencia continúe porque la ciudadanía no vea satisfechas sus reivindicaciones. Y ha dicho más: "Ahora ha habido en poco tiempo un cambio de rumbo: si España hizo su transición hacia la democracia y hacia Europa, ahora nos toca a nosotros hacer nuestra transición". De este modo, Cataluña pone fin a 30 años de historia, en los que "ha destinado sus principales energías" a modernizar España, y ahora debe ponerlas en lo que él ha denominado 'proceso catalán'.

A tal desafío independentista -que puede tratarse de una estrategia de cara a un posible adelanto electoral para 2013-, la respuesta del PP ha sido tibia y ha recurrido, una vez más, a la economía. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha limitado a asegurar que "no conviene equivocarse" en un país con cinco millones de parados: "Hay que saber por dónde va el mundo y esto va porque salgamos todos juntos de la crisis y, especialmente, de la mano de la Unión Europea", y que en la actualidad hay "mucha gente" que se encuentra en una situación "muy complicada" que, ha dicho, exige analizar "cuáles son las prioridades".

Muchos españoles esperamos del Gobierno del PP un mensaje más contundente ante el desafío independentista de Artur Mas. Porque los demás españoles también tenemos sentimientos, los mismos que arguyen los nacionalistas catalanes para separarse de España: si a los catalanes les ilusiona una Cataluña independiente, al resto de españoles nos hace la misma ilusión una España unida en la que esté Cataluña. Porque a don Artur tampoco le haría gracia que, por ejemplo, a Tarragona le apeteciese independizarse de Cataluña, ¿verdad?

Si hablamos de sentimientos, todos son iguales y valen lo mismo. Y si hablamos de política, el Estado cuenta con resortes recogidos en la Constitución para salvaguardar la unidad de España.

José Ángel Gutiérrez

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