El nombre de Miguel Arias Cañete se postula firmemente como la posibilidad más firme para sustituir a Trinidad Jiménez al frente del Ministerio de Exteriores

 

El que fuera ministro de Agricultura con Aznar ha concedido una amplia entrevista a la revista Atenea, donde habla con franqueza de política exterior... como si ya estuviera en el puesto. No deja nada en el tintero el ex ministro con cara de Papa Noél. Tiene  ideas en el saco para resolver todos los frentes, o al menos sabe salir airoso cuando se le preguntan. Se queja Arias Cañete del comportamiento de Zapatero, quien no acudió a la última cumbre iberoamericana. España, afirma, ha de ser el embajador leal de Latinoamérica en la UE y un socio fiable para fomentar la inversión comercial en el cono sur. Las cosas van a cambiar a partir de ahora.

También habla de Brasil, un país en el que debemos inspirarnos para salir de la crisis, y se moja hasta las pantorrillas con el mismo ahínco con el que comía filetes durante la crisis de las vacas locas al hablar del problema del Sahara:

"España tiene una responsabilidad histórica con la población saharaui. La descolonización no fue precisamente una de las páginas más brillantes de la historia, y  esa responsabilidad histórica nos tiene que obligar a ser perseverantes en impulsar el diálogo entre Marruecos y la población saharahui".

Sobre las molestas prácticas británicas en aguas territoriales españolas de Gibraltar, Arias Cañete confía en poder solucionar la situación gracias a las magnificas relaciones que mantiene el gobierno del PP con el del Reino Unido: "Hay situaciones que no son permisibles y que se deben tratar con rigor…Tenemos que tener todo el control de la zona como corresponde a un país serio como España, que está en la Alianza Atlántica y entre dos socios de la Alianza no puede haber frivolidades de esta naturaleza".

En la entrevista se habla mucho del prestigio de las Fuerzas Armadas, de la necesidad de evitar incidentes como el de Perejil, de la OTAN, de la defensa de Ceuta y Melilla. Las preguntas podrían valer tanto para un aspirante a la cartera de exteriores como a uno que aspirara a sustituir a Carme Chacón, pero hay una pregunta que parece disipar todas las dudas: "¿Cuál es la primera medida que debe tomar un gobierno del PP en materia de Política exterior? Nombrar a un ministro de Asuntos exteriores que no sea sectario, que esté abierto al mundo y que tenga la capacidad de diálogo que requiere la diplomacia española. Que no venga con apriorismos partidarios".

Sobre las molestas prácticas británicas en aguas territoriales españolas, Arias Cañete confía en poder solucionar la situación gracias a las magnificas relaciones que mantiene el gobierno del PP con el del Reino Unido: "Hay situaciones que no son permisibles y que se deben tratar con rigor…Tenemos que tener todo el control de la zona como corresponde a un país serio como España, que está en la Alianza Atlántica y entre dos socios de la Alianza no pueden darse frivolidades de esta naturaleza".

Andrés Velázquez

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