• El juez americano Thomas Griesa insiste, en contra del criterio argentino, en la imparcialidad del mediador que nombró para resolver la disputa con los 'fondos buitre'.
  • Y desde Buenos Aires le replican que "busque alternativas si quiere que el proceso avance".
  • Y Cristina Fernández, buena es ella, se inmola: "Acá estamos, para ponerle el pecho a las balas y darle tranquilidad a nuestra sociedad". 
Les hemos hablado estos días de la extorsión a la que está siendo sometida Argentina por parte de los fondos buitre, especuladores sin escrúpulos que desean sacar la mayor tajada posible de la deuda del país sudamericano.

Según explicó el ministro de Economía, Axel Kicillof, Argentina ofertó pagar a los fondos buitre por el importe negociado con los bonistas en los años 2005 y 2010, y que supondrían un 300% de beneficio para ellos, pero esta propuesta fue rechazada por los especuladores.

En ese contexto, como explicamos ayer, el viceministro de Economía de Argentina, Emmanuel Álvarez Agis, cuestionó la imparcialidad del mediador judicial en la disputa con los llamados 'fondos buitre', Daniel Pollack, y adelantó que Buenos Aires pedirá al juez Thomas Griesa que sea apartado del caso. "Más que mediador, Pollack se está poniendo la camiseta de los buitre porque no les está pidiendo nada, ni que bajen las condiciones", afirmó.
 
Pero el juez Thomas Griesa ha respondido y ha defendido la imparcialidad de Daniel Pollack: "El propósito de esta decisión es confirmar que Daniel Pollack, asistente especial nombrado por la corte para presidir las negociaciones para un acuerdo, seguirá en la tarea", ha dicho. "Él (Pollack) ha sido imparcial en la relación con las partes. No ha habido sesgo en ninguna medida". "Es difícil imaginar una decisión peor que la corte podría tomar que remover al asistente especial. Sería una tremenda injusticia e interferiría drásticamente con el proceso que está en marcha y debe continuar", ha remachado Griesa.

Pero Argentina se enroca. Según informa La Nación, fuentes del Ministerio de Economía afirmaron que "será muy difícil volver a sentarse a negociar con un mediador que, aseguran, sólo defiende a una de las partes. Y sugirieron que el juez busque alternativas si quiere que el proceso avance, algo que no parece estar ahora en el espíritu del Gobierno".

Otra fuente oficial dijo a ese periódico que aunque se pague un costo en el corto plazo en términos financieros -como se observa en la creciente compra de dólares y la caída del precio de los bonos- ,"sería mucho peor llegar a un acuerdo que disparara la euforia financiera de corto plazo, pero que luego generara un fuerte daño no sólo para este gobierno sino también para los que vengan".

Y, además de enrocarse, los mandatarios argentinos se quejan. Por ejemplo, la presidenta, Cristina Fernández (en la imagen), ha valorado que "cada vez que Argentina se ha tornado viable, adquiriendo cierto grado de autonomía razonable, comienzan los misiles y los bombardeos permanentes", en referencia a la disputa judicial entre el país y los conocidos como 'fondos buitre'.

"Por eso convocamos a todos los argentinos a defender, no a un Gobierno, sino a todas estas cosas para que nunca volvamos a ser lo que fuimos, dependientes, desesperanzados, endeudados para que el país no pudiera surgir", ha dicho.

Así, ha afirmado que, "para los países que no creen en la cooperación pacífica esto puede constituir una amenaza, y por eso los intentos que muchas veces se ven", según ha informado la agencia estatal argentina de noticias, Télam. Pero acá estamos, para ponerle el pecho a las balas y darle tranquilidad a nuestra sociedad", ha remachado.

José Ángel Gutiérrez
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