• Y poco después de las primarias en las que el Gobierno argentino perdió la mitad de los votos.
  • La reforma tributaria beneficiará al 89,9 por ciento de los trabajadores argentinos.
  • Desde que Fernández gobierna, la corrupción y la pobreza se han multiplicado en el país.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner (en la imagen), acaba de anunciar una reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para eximir de su obligación tributaria a quienes ganen menos de 15.000 pesos (1.986 euros) a partir del 1 de septiembre. La reforma tributaria beneficiará al 89,9 por ciento de los trabajadores argentinos y los igualará, ya que hasta ahora solteros y casados tenían mínimos exentos distintos: 8.360 y 11.563 pesos (1.107 y 1.531 euros), respectivamente.

Lógicamente, tamaña generosidad por parte de la gobernante argentina no es desinteresada. Porque faltan dos meses para las elecciones legislativas del 27 de octubre próximo, de cuyo resultado dependerá que Fernández pueda modificar la constitución para volver a presentarse a las presidenciales de 2015.

Y se produce también 18 días después de las elecciones primarias en que el Gobierno sufrió un fuerte revés político al perder la mitad de los votos -aproximadamente cuatro millones- que había cosechado en iguales comicios de 2009.

Recordemos que el primer mandato de Cristina Fernández fue entre 2007 y 2011; y que el segundo se prolongará hasta 2015. Y en el entretanto, la inflación ha llegado al 25%, la pobreza en el país se ha multiplicado y la corrupción campa a sus anchas.

José Ángel Gutiérrez

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