• Edesur y Edenor son las primeras en plantearse la medida.
  • Temen seguir el mismo camino de Repsol y, además, las tarifas subvencionadas del Gobierno les abocan a los números rojos. 
  • Lo que más teme el Gobierno Cristina Fernández: que la orgía populista termine con la falta de suministro de combustible.
  • Mientras, en España, la clase política se divide mientras la imagen de los argentinos empeora entre los españoles.
  • Y mientras, continúa la bronca entre Kicillof y De Vido... y ambos están siendo investigados por corrupción.

La orgía de populismo que ha programado la presidenta Cristina Fernández (en la imagen) tiene una vida corta. Si la izquierda peronista apoyó la ratificación parlamentaria de la expropiación de YPF ahora viene lo más difícil: conseguir que las empresas extranjeras no huyan de Argentina y, lo más grave, asegurar el suministro energético ante el invierno austral.

Respecto a lo primero: lo cierto es que Edenor y Edesur -francesa la una, italiana la otra- sopesan la posibilidad de presentar concurso de acreedores. La razón es muy sencilla: con las tarifas subvencionadas que les impone el Gobierno Fernández de Kirchner, están abocados a los números rojos. El concurso de acreedores es una fórmula para situarse bajo la tutela judicial y evitar el expolio (expropiación sin indemnización) que ha sufrido la española Repsol.

Por si fuera poco, el diario Clarín asegura que la Oficina Anticorrupción investiga a los dos conquistadores de YPF, Julio de Vido y Axel Kicilloff, enfrentados ambos por el control de la estrategia de la YPF nacionalizada.

Mientras, en España cunde el sentimiento antiargentino, incluso más que el boliviano, aunque la izquierda española ya ha dejado de cerrar filas con el Gobierno y el PSOE ya utiliza el caso YPF, o el boliviano de Red Eléctrica, para arremeter contra el Gobierno Rajoy.

Lo cierto es que lo peor no es la imagen argentina en el mundo sino que el Gobierno argentino se ha convertido en un apestado en el mundo económico.

Miriam Prat

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