Además de fabricar terminales y programas, pretende introducirse en el sector de las telecos

 

Tras el anuncio de la baja médica de Steve Jobs, presidente de Apple, el Nasdaq puso en duda el futuro de la compañía. Sólo un par de días después, Apple despejaba la incógnita con un beneficio neto de 6.000 millones de dólares (más de 4.483 millones de euros) en el primer trimestre de su año fiscal 2011 (que comprende desde octubre hasta diciembre de 2010): un 77,5% más que en el mismo período del ejercicio anterior.

No sólo eso, sino que el modelo de Apple, contrario al de IBM, pretende salir adelante acaparando todo el sector. Es decir, no se conforma con fabricar aparatos, sino que se encarga de producir los programas que funcionan en los terminales y,  por si fuera poco, también quiere ser teleco.

La cultura Apple tiene encantados a sus fans, que elogian siempre la calidad y el diseño de sus productos. Quienes no están tan contentos son sus competidores, como Siemens, con quien mantiene una dura batalla por la exclusividad de algunos de los terminales. Las telecos, a quienes no tenía muy satisfechas por las condiciones de los contratos con Jobs, tienen ahora en la aventura de Apple en las telecos un nuevo motivo para la queja.

Mariano Tomás

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