• A fin de cuentas, preside Mediobanca en España.
  • El proceso de filialización de Endesa se acentúa. Si se vende Enersis.
  • Y Andrea Brentan insiste en presidir una Endesa vaciada.
  • Y encima Endesa denuncia al Ejecutivo por los nuevos impuestos. Una moneda de cambio ante la filialización.

Los resultados de ENDESA, que ya analizamos en estas pantallas, no pueden ser más flojos. Beneficio y dividendo a la baja y ni tan siquiera los esfuerzos para reducir deuda dan los resultados apetecidos. Tras el traspaso de activos a Enersis, lo cierto es que la joya de ENDESA ya no en la península ibérica sino los activos iberoamericanos.

ENEL compró ENDESA y ahora se enfrenta a una deuda gigantesca que tiene que abonar... vaciando ENDESA. Dentro de ese vaciamiento se incluyen dos aspectos: la venta de Enersis, la joya de la corona, y la filialización de Endesa.

Y así, el presidente Borja Prado (en la imagen) cuyo cargo pende de un hilo, especialmente de las elecciones italianas, quiere ser quien ponga en venta Enersis. Por partes o enterita. Y tiene su lógica, dado que Prado preside Mediobanca en España y Mediobanca es el agente financiero del convolutto empresarial y político italiano.

Además, sería una buena salida. En el pulso que mantiene con el Ceo Andrea Brentan, quien aspira a presidir ENDESA y jubilarse en España, para Prado vender Enersis sería una manera de permanecer en el cargo un poco más.

Y mientras el vaciamiento de ENDESA, llamada a convertirse en ENEL España continúa, lo cierto es que los italianos han decido demandar al Gobierno español por su subida de impuestos, también conocida como reforma energética. Pretenden una moneda de cambio para el caso en que se acelere la filialización de ENDESA. Por de pronto, a los directivos de la eléctrica ya les obligan a utilizar el modelo contable italiano.

Miriam Prat

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