La prensa magnificó el ataque a Telefónica, pero ahora se encuentra en el punto de mira

 

Este lunes algunos medios se hacen eco del supuesto ataque de Anonymous a la web de Telefónica. Un ataque, para empezar, que no fue tal, que no tuvo el menor efecto y que no representó absolutamente nada para los usuarios.

Lo poco, poquísimo que pudo importar la amenaza sólo trasciende por cuanto algunos medios, amigos recientes del supuesto romanticismo perrofláutico imperante, les dedican unos centímetros cuadrados de papel.

La parafernalia de caretas, túnicas negras y rosas rojas que acompaña a estos tipos puede llevar a las tiernas mentes periodísticas a confundir la velocidad con el tocino y la reivindicación antisistema con la delincuencia. Con la más pura, dura y vulgar delincuencia tipificada con nombres y apellidos en el Código Penal.

Lo único que se consigue dando bola a este tipo de personajes es que se crezcan, que se vengan arriba y que se crean capaces de trascender. Y ahí, el clásico y certero "cría cuervos" viene al pelo: los próximos amenazados por Anonymous son los medios de comunicación. Cuando sean los medios los que no puedan alimentar sus webs y los que encuentren problemas de funcionamiento en sus sistemas ¿dejarán de reírles la gracia a los de las caretas?

Mariano Tomás

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