• Bajan las aportaciones de las filiales brasileña, mexicana y estadounidense. Un flanco a vigilar.
  • Eso sí, el Santander se ratifica como líder en gestión de activos fuera de balance (fondos).
  • Crece el beneficio por las menores dotaciones.
  • Pero el margen de intermediación continúa en subidas mínimas.
  • Se estanca el crecimiento de los costes.

En el análisis de los resultados del primer semestre hice referencia a las aportaciones que las economías emergentes, especialmente las hispanoamericanas, están haciendo a las entidades de crédito españolas que han apostado en su diversificación por esas áreas geográficas. Hemos llegado al tercer trimestre del ejercicio y en la entidad que preside Ana Botín, el Grupo Santander, presenta unas cuentas que  están encendiendo las luces de alerta, por una parte, y otras luces, levemente esperanzadoras, por otra.

Santander ha presentado un resultado para los nueve primeros meses del año que calificaría como más que interesante: 4.361 millones de euros (M€) de beneficio atribuible, un 32% más que durante el mismo periodo de 2013. Además, en contra del trimestre anterior, el ratio de moda, que no es otro que margen de intereses, también crece en el Santander, un tímido 1,6%, pero que cambia el sentido de su evolución, ya que en el primer semestre se situaba en un -1,3% interanual. No tan buenos han sido los resultados de operaciones financieras: 613 M€ que suponen un -21,6% respecto a 2013. Sobre todo, según la entidad, debido a la volatilidad de los mercados. Este retroceso ha "castigado" al margen bruto haciéndole descender en 330 M€, es decir, en un -1,0%.

El verdadero soporte del resultado positivo ha sido, en primer lugar, por la menor dotación para insolvencias 1.456M€ (-15,2%) menos que en 2013, que reflejan la bajada en el índice de morosidad en un 5,28%. Y segundo: la contención de los costes, que en lo que llevamos de ejercicio solo han crecido en un 0,3%, lo que según la entidad supone una reducción de unos 1.000 M€, frente a las previsiones que tenían para todo el 2013 cifradas en 750 M€.

Pero aparte de estas cifras, que son alentadoras, en esta presentación se abren algunas incertidumbres, que evidentemente sólo con el transcurrir del tiempo se podrán confirmar o desmentir. La aportación de las diferentes áreas geográficas del Santander resulta algo diferente al de otros periodos. Así, en el acumulado de este trimestre los negocios en Europa aportan el 52% del total del beneficio atribuido, pero España sólo representa el 14% y pese al incremento del 124% (822M€) en su resultado neto, continúa bajando en su porcentaje de aportación, pues en el trimestre anterior era del 18,6%.

Dentro de la cifra europea destacar también el peso del Reino Unido, 20%, que igualmente se ha visto reducido en un 8%. Hasta aquí la tendencia se mantiene por la debilidad de la economía europea, pero la alarma puede encenderse si se confirman los resultados de las aportaciones de los negocios en Hispanoamérica, que de un 47,9% han pasado al 39% en este tercer trimestre, con un 7,5% menos de aportaciones procedentes de Brasil y tan solo una del  8% de Méjico. Incluso los negocios en EEUU han bajado su contribución del 12,9% al 9%. Mala noticia, esperemos que solo sea una situación puntual y no sea una señal de una desaceleración, en especial de los mercados de Iberoamérica, que en estos últimos ejercicios han tirado de los negocios del Santander. No olvidemos que el Santander y el BBVA han fiado su expansión a Hispanoamérica para cubrir oportunidades cegadas en Europa.

Otras cifras interesantes de la presentación del Santander, son el crecimiento del 18,1% de las operaciones de gestión de clientes fuera de balance, que ascienden 24.674M€ más y que mantienen al Santander como primer grupo en este tipo de operaciones.

Solo queda ver la evolución de la entidad con la nueva dirección de Ana Botín, que aunque, como sería normal, no suponga un cambio radical en la política de la entidad, sí que le debe dar un toque más actual en modos y formas.

Rodrigo de Silos

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