• Simplemente, no hay crédito para la economía privada y sí para intermediar en deuda pública.
  • Lo malo es que en este nuevo modelo de negocio sobra el 80% ó 90% de la plantilla de las entidades.
  • Josep Oliu quita importancia a la rebaja que Moody's anunció la semana pasada y que sitúa al Sabadell 3 escalones por debajo de Santander, Caixabank y BBVA.
  • La entidad se enorgullece de ser un banco integrador de entidades en crisis.
  • Y acusa a Botín de no haber colaborado en el saneamiento bancario.
  • El banco enfatiza: el resultado se produce después de 1.763,6 millones de euros de provisiones y dotaciones.
  • La parte negativa: la morosidad ha subido hasta el 13,63%, por encima de la media del sector.
  • Finaliza la ejecución del plan CREA con una laguna: el margen de intereses continúa bajando.
  • La entidad ha ingresado 43,9 millones de euros gracias a los extraordinarios.
  • A pesar del inicio de las gestiones, ahora resulta que la venta de Solvia no está clara.

A ver si nos entendemos. La tasa de morosidad está por las nubes (13,08%), el margen de intereses -que mide el negocio bancario propiamente dicho- de las entidades sigue en negativo… pero los bancos triplican beneficios. Explicación: no hay crédito para la economía privada y sí para intermediar en deuda pública. En otras palabras: el beneficio bancario no viene del negocio tradicional -conceder créditos- y sí de comprar deuda pública.

Lo malo -además de otras consideraciones- es que en este nuevo modelo de negocio bancario sobra el 80% ó el 90% de la plantilla de las entidades. Y si no, ya me dirán ustedes cuánto personal se necesita para comprar deuda pública.

En todo caso, la presentación de resultados del Banco Sabadell ha tenido un mal preludio ya que la semana pasada Moody's anunció la bajada de la calificación de la entidad a Ba2, manteniendo la perspectiva negativa. Con esta rebaja el banco que preside Josep Oliu permanece 3 escalones por debajo del Santander, Caixabank y BBVA. Sin embargo, Oliu le ha quitado importancia porque considera que la revisión ha venido "a destiempo".

Aún así Sabadell ha presentado unos resultados netos positivos de 247,8 millones de euros, tres veces más que el registrado en el 2012. Este resultado, enfatiza la entidad, es después de 1.763,6 millones de euros de provisiones y dotaciones, en gran parte debidas a la nueva normativa de reclasificación de activos refinanciados que, además, han elevado su ratio de morosidad hasta el 13,63%.

Sabadell ha continuado siendo una de las entidades de referencia en la colocación de los inmuebles registrados en sus balances como consecuencia de la debacle inmobiliaria. Así, en 2013 logró la venta de 18.501 inmuebles por un total de 3.120 millones de euros. Lo peor es que aún le quedan 18.000 millones de euros de stock en su balance.

El banco ha finalizado la ejecución de su plan Director CREA, con el cumplimiento de la mayor parte de sus objetivos, pero cabe resaltar una laguna: el margen de intereses continúa bajando, 1.814,7 millones de euros, un 2% menos que en 2012. Por ello, la entidad, en la presentación de su nuevo plan 'Triple' (2014-2016), ha hecho especial hincapié en el objetivo de la rentabilidad y la recuperación de los márgenes para no tener que continuar subsistiendo de resultados extraordinarios.

Estos extraordinarios han representado 43,9 millones de euros durante el 2013, como consecuencia de las ventas de participaciones como la del Centro Financiero BDH de la Republica Dominicana o la participación heredada de CAM en el Banco Inversis.

Si por algo se ha significado el ejercicio 2013 para el Sabadell es por haber integrado las entidades adquiridas producto del desescombro del sistema de cajas de ahorros y la adquisición del Banco Gallego. En este punto parece que Oliu ha decidido decir basta y en una comparecencia ante algunos empresarios ha reprochado a Botín la falta de colaboración en la solución de la crisis de las cajas, recordándole que ésta ha recaído sobre tres entidades: Caixabank, Sabadell y BBVA.

Alerta para próximas fechas, pues parece que hasta que su nuevo plan director empiece a dar resultados con la rentabilidad, Sabadell seguirá recurriendo a la realización de activos, y esta vez le puede tocar a Solvia, su plataforma de colocación inmobiliaria que tan buenos resultados le está dando. La entidad esta tanteando una subasta siguiendo los pasos de otras entidades como el Santander con Altamira o Popular con Aliseda.

Sin embargo, Oliu ha aclarado este jueves que "no hay fecha para decidir si se vende Solvia". Y ha añadido que "no estamos forzados a hacer nada". Da la impresión de que las ofertas que han recibido no han sido todo lo buenas que esperaban. Veremos qué sucede.

Rodrigo de Silos

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