Mediodía del jueves 27, en la sede central del Banco Santander en Boadilla del Monte, más conocida como Diwaniya. Alfredo Sáenz explicaba los resultados del Grupo durante los nueve primeros meses a los periodistas.

 

El representante de una agencia financiera, cita a un analista quien le había dicho que recapitalizarse sin hacer ampliaciones de capital era una chapuza. Sáenz, natural de Bilbao se crece e inicia una inteligente y agresiva defensa de la banca española: recuerda que las chapuzas las cometen "fuera de nuestras fronteras" mientras se mostraba dispuesto a "dar algunas pistas donde buscar" las chapuzas. Y que, en cualquier caso "no me voy a poner a discutir con un analista. Eso no es serio".

En pocas palabras, Sáenz le había bajado los humos a los famosos analistas y al consenso del mercado, que muchas veces, en efecto, no saben de qué están hablando. Y es que los mercados financieros están controlados por los anglosajones, con su forma de pensar, decir hacer y sentir. Pero hay españoles que no sienten muchos complejos ante el universo Wall Street.

Es el mismo Alfredo que, años atrás, les espetó a los periodistas lo siguiente: "llevo más de 30 años en este oficio y jamás nos habíamos preocupado tanto por los recursos propios". Quería decir que lo importante no es la capitalización de los bancos sino la correcta gestión bancaria: Tomar dinero con una mano, prestarlo con la otra y que te devuelvan lo prestado.

Hombre, menos mal que hay uno de Bilbao.

Eulogio López

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