• La manipulación del BCE por parte del Gobierno Merkel estrangula la deuda española, nos aboca al rescate y nos convierte en un protectorado de la UE.
  • Por toda respuesta, Rajoy asegura que hará lo que "convenga a los intereses generales de los españoles".
  • Es decir, que, por primera vez, acepta la posibilidad de pedir el rescate.
  • De hecho, como ocurrió con las ayudas bancarias, se busca la fórmula para no llamar intervención a lo que realmente lo es.
  • Y a Merkel no le basta. Como Draghi, insiste en que sea Madrid quien pida el rescate para imponer condiciones draconianas y convertirnos en un apeadero de Berlín.
  • Y Rajoy se rinde antes de luchar: en ningún momento ha amenazado con la salida de España del euro. Incluso continúa cantando las alabanzas de la moneda única.

Vergonzante y vergonzosa la intervención del presidente del Gobierno Mariano Rajoy (en la imagen junto a Angela Merkel) como despedida del curso político. Tras la bofetada de don Mario Draghi, reavivada con la patética comparecencia conjunta Monti-Rajoy, el presidente del Gobierno no ha respondido a las preguntas sobre una posible intervención de España por parte de la Unión Europea pero, por vez primera, ha reconocido esa posibilidad: hará lo "que convenga a los intereses generales españoles". Sólo faltaría que el presidente de España obedeciera a otro tipo de intereses.

Y todo ello un día después de que hasta los arquetipos del capitalismo financiero internacional se revolvieran contra Alemania y su marioneta, Mario Draghi. Da lo mismo: Rajoy no ha tenido el coraje de jugar su última baza, la más conveniente para España: amenazar con salirse del euro si Bruselas, o sea, Berlín, no deja de aprovecharse de la extorsión de los mercados financieros a España ordenando al BCE que compre deuda española. Por contra, lo que pretende Angela Merkel es que España se humille, pida la intervención del país por Europa y, a cambio, imponerle unas condiciones tan draconianas que le conviertan en protectorado alemán.

Y va camino de conseguirlo a la vista de la falta de liderazgo existente en Moncloa. Ahora Merkel, y el insulso Draghi, piden que España solicite el rescate para poder ponerle las banderillas. Está claro que el ideal europeo de solidaridad ha muerto: los alemanes buscan ya el IV Reich, con Madrid convertida en un apeadero de Berlín.

Ni que decir tiene que esto es el fin de Europa entendida como la entendían los padres fundadores: un continente de socios regidos por la solidaridad entre sus miembros.

Y mientras, Rajoy continúa vendiendo las excelencias del euro. Esto es lo que hay.

Eulogio López

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