Por el bien del PSOE espero que su próximo líder sea Madina.

El diputado socialista, Eduardo Madina, ha preguntado en el Parlamento al ministro de justicia, Ruiz-Gallardón (en la imagen) por la reforma de la ley del aborto, es decir, por la reformita Rajoy. Madina, todo un intelectual, se ha rasgado las vestes ante un Ejecutivo cerril y cavernario, que no comprende que la mujer puede hacer lo que quiera con su cuerpo. Con su cuerpo sí, pero no con el cuerpo que lleva dentro, imagino. ¿De quién hablamos ¿Del cuerpo de la madre o del cuerpo del niño

Y el caso es que mi nunca bien loado Gallardón le ha respondido mejor que bien. Este chico no es tonto y sabe argumentar. Lo que no sabe es actuar, porque no cumple sus conclusiones. Gallardón le ha respondido que hay dos cuerpos, dos seres: el de la madre y el del hijo. Además, le ha corregido -entre los rebuznos de las diputadas socialistas- que el concebido es el más débil del binomio madre-hijo, y que hay que protegerle, como sujeto de derechos que es.

Diez para Gallardón y cero para Madina. El problema, como digo, es que el señor Gallardón argumenta bien pero concluye fatal: si el concebido y no nacido es el sujeto más débil, ¿por qué permite que le maten por el simple capricho de su madre, o porque ésta alegue que su crianza le puede provocar melancolía

De Madina no puede esperarse un pensamiento lógico; de Gallardón no puede esperarse la actitud lógica: prohibir todo tipo de aborto y defender a la madre y al hijo.

Y por cierto, hay un tercer elemento en danza: el padre, convertido por los aborteros en un polinizador que nada tiene que ver con el asunto y que nada puede decir sobre su hijo. Con el padre, el binomio se convierte en troika y los tres son sujeto de derechos. Pero de eso no ha hablado Gallardón.

Eulogio López

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