Sin embargo, la valoración sobre la situación de la economía continúa cayendo

Para que nos entendamos: el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) recoge mensualmente la valoración de la evolución reciente y las expectativas de los consumidores españoles relacionados con la economía familiar y el empleo. El objetivo es anticipar sus decisiones de consumo. El valor mínimo del indicador es cero, y el máximo, doscientos. Por encima de 100 se considera que la percepción es positiva. Por debajo, negativa.

Pues bien, la confianza del consumidor alcanzó los 63,3 puntos en julio, 1,5 puntos más que en junio, es decir, ha aumentado un 2,4%. En términos interanuales, el repunte ha sido del 68,4%.

Según publica el CIS este lunes, el avance se debe a la valoración sobre la situación de los hogares, que aumentó más de 4 puntos, y sobre el mercado laboral, que subió 1,1 puntos. Sin embargo, contrasta la valoración sobre la situación de la economía, que desciende 1,2 puntos.

En cualquier caso, el dato supone un poco de aire al Gobierno, tan necesitado de buenas noticias.

Andrés Velázquez

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