• Para eso, como adelantara Hispanidad, cierra la compra del aeropuerto de Luton, hasta ahora en manos de Abertis.
  • La concesionaria se descarta para la privatización de AENA: sólo quiere autopistas.
  • Otra cosa sería que la ministra Pastor cambiara el modelo privatizador por el de concesión.

El objetivo del presidente de AENA, José Manuel Vargas (en la imagen), es vender el 49% de la empresa pública en bloque y no por partes. Lógico, si tenemos en cuenta que hay muchos postores para hacerse, por ejemplo, con el aeropuerto de Madrid-Barajas, pero ninguno para quedarse con el de Castellón.

La compra del aeropuerto de London Luton -compra que ya adelantamos en Hispanidad- se enmarca en este plan. El aeródromo británico, situado a unos 48 Km. de Londres, es el cuarto más grande de la zona, tras Heathrow, Gatwick y Stansted. Era, hasta hoy, la joya de la corona de la División aeroportuaria de Abertis. Con Luton, AENA es más atractiva a los ojos de los posibles compradores de ese 49%.

Por otra parte, según la nota de prensa de Abertis, tras esta operación, el negocio aeroportuario de la concesionaria se limita a su participación en el Grupo Aeroportuario de Pacífico (GAP) en México y a la concesión del aeropuerto de Montego Bay en Jamaica. En ambos casos son activos en venta. En pocas palabras: a Abertis ya no le interesan los aeropuertos, ahora sólo quiere autopistas.

Es decir, la compañía que dirige Paco Reynés se descarta para la privatización de AENA. Otra cosa sería si Ana Pastor, la ministra de Fomento, cambiara el modelo privatizador por el de concesión, pero no parece que se vaya a producir.

Pablo Ferrer

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