• Aprovechan el mínimo repunte de las acciones de ACS para vender.
  • El último, este lunes: han colocado un 1% de ACS por 69,2 millones de euros, con una plusvalía bruta consolidada de 13,5 millones.
  • El cabreo de los March con Florentino tuvo su escenificación en febrero de 2011, cuando vendieron el 5% de ACS sin avisar al presidente de la constructora.
  • Tras la última venta, los March siguen como primer accionista (17,3%), seguidos de Florentino (12,5%), los Albertos (9%) y el empresario Miguel Fluxá (5,29%).

Si de algo saben los March es de bolsa. Dominan el medio a la perfección: saben cuándo vender y cuándo comprar. Este lunes, a través de Corporación Financiera Alba, colocaron un 1% de ACS -3,14 millones de acciones- por 69,2 millones de euros, esto es, a un precio de 22 euros por título. Aprovecharon una subida del 3,56% que aumentó el valor de la acción hasta los 21,95 euros. Según han comunicado a la CNMV, la plusvalía bruta consolidada ha alcanzado los 13,5 millones de euros.

Pero más allá de la operación concreta, hay una cosa que está clara: los March están de retirada de ACS. La huida es lenta pero inexorable. No perdonan a Florentino Pérez (en la imagen) dos operaciones concretas: Iberdrola y Hochtief, además de su manera de llevar el negocio -con un fundamento tan peligroso como ruinoso: un apalancamiento desmesurado- y el hecho de tomar las decisiones pensando más en él, en su beneficio personal, que en el de la empresa.

El cabreo de los March con el presidente del grupo tuvo su plasmación en febrero de 2011, cuando vendieron hasta un 5% de su participación en ACS sin avisar a Florentino. Entonces, las plusvalías brutas alcanzaron los 195 millones de euros. El precio de colocación fue de 34 euros por título, muy por encima de los 22 euros de este lunes.

Pero las broncas entre los March y Florentino han sido continuas. Para empezar, los March se opusieron desde el primer momento a que Florentino se presentara para presidir el Real Madrid. Entre los dos cargos, saldría perdiendo el de presidente de la constructora. Pero Florentino no hizo ni caso. Se presentó y ganó.

Otro motivo de confrontación: el dividendo de este año. Tras los desastrosos resultados de 2012, los March no querían repartirlo. Hubo bronca en noviembre, en diciembre y en enero, pero Florentino, apoyado por los Albertos, se salió con la suya. Él necesitaba el dividendo como el comer para hacer frente a su endeudamiento personal. Igual que los Albertos.

A pesar de no lograr doblegarle, hay una persona que saca de quicio a Florentino. Es Juan March de la Lastra, de la segunda generación de los March, consejero y miembro de la comisión ejecutiva de ACS. Al contrario que sus antecesores, más diplomáticos, Juan se enfrenta directamente a Florentino, aunque, como decimos, hasta el momento no ha conseguido ganarle ninguna batalla.

En cualquier caso, tras la operación de este lunes, los March continúan como primer accionista de la constructora con un 17,3%, Florentino es el segundo con un 12,5%, los Albertos se mantienen con algo más del 9% y cierra la lista el empresario del sector turístico, Miguel Fluxá, que tiene un 5,29%.

Pablo Ferrer

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