• Los March ya no ocultan que Florentino Pérez debe marcharse. 
  • Tras la venta del 3,6% de Iberdrola, la cotización se despeña y cae un 10% este lunes.
  • Y el grupo de socios (March, los Albertos, Florentino Pérez) se disgrega.
  • Encima, a los March no les ha gustado que la consultora Rosan Inversiones facture a ACS.

En caída libre y sin frenos. Así está la cotización de ACS desde que el pasado día 18 de abril vendiera el 3,7% de su participación en Iberdrola a un precio de 3,62 euros por acción. Desde entonces, el valor no ha hecho otra cosa que bajar en Bolsa. Sólo en cinco días -tres sesiones- sus acciones han caído un 22%. Sin ir más lejos, este lunes ha bajado un 10% en un entorno, eso sí, bajista: el Ibex se deja casi un 3%.

Y ya se sabe: a perro flaco todo se le vuelven pulgas. El grupo formado por los March, los Albertos y el mismo Florentino Pérez (en la imagen), antaño unido y sin fisuras aparentes, ahora se disgrega.

Además, y por si todo esto fuera poco, a los primeros no les ha gustado nada lo que se ha conocido a través del informe anual de gobierno corporativo de ACS, publicado en la CNMV.

A saber, que "Rosan Inversiones, S.L., con CIF B-78962099, sociedad participada al 100% por D. Florentino Pérez Rodríguez ha realizado durante el ejercicio 2011 transacciones de facturación de servicios con determinadas sociedades del Grupo ACS; con Dragados, S.A. por importe de 5.103 miles de euros (es decir, 5,1 millones de euros); con Moncobra, S.A. por importe de 43 miles de euros (43.000 euros); con Humiclima, S.A. por importe de 55 miles de euros (55.000 euros) y con Clece, S.A. por importe de 234 miles de euros (234.000 euros").

Como no podía ser de otra manera, con este bagaje, los March ya no ocultan su orden a Pérez para que abandone definitivamente la batalla Iberdrola y de que ha llegado el momento de relevarle al frente del grupo constructor.

Mariano Tomás

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