• La empresa que preside Florentino Pérez está pagando ahora los años de especulación financiera y apalancamiento.
  • Conclusión: 1.926 millones de euros de pérdidas.
  • Y el problema es que la solución, jibarizar ACS a costa de vender, se está mostrando especialmente difícil.

ACS es una víctima culpable de los años de la especulación financiera y lo está pagando en su cuenta de resultados. Su resultado de explotación le crece en un nada despreciable porcentaje de casi el 16%. Sin embargo, publica pérdidas de 1.926 millones de euros como consecuencia de los deteriores reconocidos en la venta de su cartera de participaciones (entre la que destaca la venta del 3,69% de Iberdrola) y el deterioro en el valor del famoso 'equity swap' sobre acciones de la eléctrica, que tanto daño le está haciendo.

Es cierto que una parte de esas pérdidas ya estaban reconocidas en ese endiablado estado nuevo que apareció con la Normativa Internacional Contable que es el Estado de Variación de Patrimonio Neto (EVPN), que le permitió dar beneficios el año pasado a cambio de traspasar dichas pérdidas, ya sin solución, a la cuenta de pérdidas y ganancias de este año.

Por lo demás, desapalancándose a toda velocidad: así ha reducido su inversión en participaciones financieras por 6.900 millones de euros para poder reducir su deuda en 6.000 millones, y es que no siempre lo más grande es mejor. El problema es que estas desinversiones son en condiciones tan forzadas que le han generado las importantes pérdidas de las que hablábamos.

Con este panorama, y una cuenta de resultados en pérdidas (aunque insistimos que ya lo estaba pero enmascaradas en el (EVPN) lo que no parece posible es seguir manteniendo pagos por dividendos crecientes: el año pasado se abonaron al exterior del grupo 639 millones de euros por este concepto, un 5% más que el año inmediato anterior y, como todos sabemos, estos pagos son muy importantes para que algunos mantengan sus inversiones bien apalancadas.

Y el problema para Florentino Pérez (en la imagen) es que la solución, jibarizar ACS a costa de vender activos, se está mostrando especialmente difícil. Si no, pregúntenle a los March.

Rodrigo de Silos

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