¡Bien por el vicepresidente de la diputación de Cuenca!, Julián Huete (en la imagen), a quien la SER, el Plural y otros medios progres de izquierda y ligeramente enloquecidos se han encargado de fusilar, mientras los medios progres de derechas, los peperos, como ABC o La Razón, se han encargado de ocultar, no vaya a abochornarlos.

Y claro, así nos encontramos con las histéricas del sábado, la mayor colección de brujas que jamás se han visto desfilar en Madrid, tan lejos de Zugarramurdi, que gritaban aquello de "nosotras parimos, nosotras decidimos", el eslogan que rebela la profundidad intelectual de matarifes, y matarifas, del gran matadero en el que se ha convertido la civilización occidental. Son las brujas del tren de la libertad. ¡Horror de los horrores! La feminidad, ese bien preciado que tanto necesitamos, esa genialidad de la mujer, convertida en la repugnancia del tren de la libertad, aborteras idiotizadas y/o sedientas de sangre. 

Volvamos a don Julián Huete. Las teles progres -hoy, todas- han ocultado su cara, no vaya a ser que el personal comprobara que no tenía dos cabezas. Y a todo esto, ¿qué ha dicho el bueno de Huete Pues algo comprobable y casi evidente: que el aborto sea legal no significa que sea bueno, porque también era legal la solución final de los nazis o el Gulag soviético o la esclavitud. ¿Acaso no es cierto

Huete compara el aborto como los campos de concentración, los soviéticos o la esclavitud. ¡Deja que me rasgue las vestiduras! Pero algo de razón tienen estos nuevos fariseos progres: no hay que comparar porque el aborto, a toda la bestialidad de nazis, soviéticos y esclavistas se une la cobardía de matar al más débil y más inocente de todos. Es cierto: el aborto no es como el nazismo, el comunismo o la esclavitud. Es peor.

Eulogio López

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