• La deuda neta asciende a 8.282 millones de euros tras crecer un 51% respecto a la de 2011.
  • Hay que valorar también la apuesta de la compañía por las renovables.
  • Las últimas medidas del Gobierno tendrán un impacto negativo de unos 50 millones de euros.
  • Por eso, este año no invertirá nada en Termosolar en nuestro país.

Los resultados que ha cosechado Abengoa en 2012 no son del todo malos: las ventas aumentaron un 9,8%, hasta los 7.783 millones de euros, y el EBITDA creció un 13% respecto a 2011, hasta alcanzar los 1.246 millones de euros.

El problema de Abengoa es su apalancamiento. En 2012, la deuda neta de la compañía presidida por Felipe Benjumea (en la imagen) ha crecido nada más y nada menos que un 51%. Ya está en 8.282 millones de euros. Es verdad, como dice la compañía, que el calendario de vencimientos no preocupa, ya que este año deberá hacer frente a 187 millones de euros y en 2014 a 650 millones.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que en los créditos empresariales, las compañías van pagando intereses hasta una fecha concreta en la que deben pagar todo el capital. Y ese es el momento más delicado, el que ha causado muchos problemas en algunas empresas en los últimos meses, sobre todo si las entidades no admiten una refinanciación.

Vamos, que no preocuparse de la deuda porque los vencimientos a corto y medio plazo no son significativos es como aquel chiste de un hombre que se tira desde un piso 40, y cuando va por el 10 le preguntan: ¿Qué tal vas y responde: de momento muy bien.

En todo esto también hay que tener en cuenta la apuesta de Abengoa por las energías renovables, actualmente en horas bajas. De hecho, en lo que se refiere a Termosolar -que representa el 18% del EBITDA- la energética ha decidido no invertir ni un solo euro en España. Nuestro país representa el 40% de la capacidad total de Termosolar de la compañía. Y es que las últimas medidas del Gobierno tendrán un impacto negativo de unos 50 millones de euros en las cuentas de 2013.

Pablo Ferrer

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