• Tras la venta de Verizon, la operadora sigue sufriendo la caída de márgenes en sus mercados europeos.
  • En España los ingresos entre abril y septiembre cayeron un 11,2%.
  • Para contrarrestarlo, la compañía ha anunciado una inversión adicional de 650 millones de euros en España para acelerar el despliegue de fibra óptica.

Tras la venta del 45% de Verizon por unos 100.000 millones de euros, los problemas de Vodafone no pasan, precisamente, por la escasez de liquidez. No, el problema de la operadora que dirige Vittorio Colao (en la imagen) es la falta de ingresos provenientes del negocio de las telecomunicaciones o, lo que es lo mismo, la caída de márgenes en sus mercados europeos (Reino Unido, Alemania, España e Italia).

Según los resultados publicados este martes, los ingresos en nuestro país entre abril y septiembre -su primer semestre fiscal- han caído un 11,2% hasta alcanzar los 2.158 millones de euros. Asimismo, los ingresos por servicios descendieron un 13,4%, hasta los 1.987 millones de euros. La caída ha sido aún mayor entre julio y septiembre: 16,1%, aunque desde la compañía han explicado que se ha debido a la reducción de los costes de interconexión, es decir, de los precios de terminación móvil.

El número de clientes también ha caído, concretamente en 2,24 millones de usuarios, sobre todo por el descenso de clientes de móvil que han pasado de 16,34 millones en septiembre de 2012 a 13,96 millones en el mismo mes de este año. Eso sí, han aumentado los clientes de banda ancha fija: de 789.000 usuarios en 2012 a 896.000 en septiembre de 2013.

Para contrarrestar esto malos resultados, la operadora ha anunciado que acelerará el despliegue de fibra óptica en nuestro país. Para ello va a destinar 650 millones de euros adicionales en los próximos dos años. Como se recordará, Vodafone tiene comprometidos ya 500 millones de euros hasta 2017 para desplegar fibra compartida con Orange.

Pablo Ferrer

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