• La multinacional de refrescos compra el 16,7% del grupo de bebidas energéticas Monster Energy por unos 1.600 millones de euros.
  • Una operación que sólo supone el 1,22% de su valor en bolsa y con la que buscan "permanecer en la vanguardia de las tendencias de consumo en la industria de bebidas".
  • Otro capítulo menos agradable para la 'marca de la felicidad' es el ERE con beneficios, realizado por Coca-Cola Iberian Partners, y sobre el que aún falta conocer la decisión del Tribunal Supremo.
  • Despidos, prejubilaciones y recolocaciones de trabajadores, además del cierre de cuatro fábricas es lo que ha hecho en España, a pesar de actuar como un auténtico monopolio, que la CNMC se niega a investigar.

No es ninguna sorpresa decir que a la compañía Coca-Cola le encanta el oligopolio y que desde hace varios años ostenta el liderazgo en refrescos a nivel mundial. Sin embargo, en los últimos tiempos resulta que hay un nuevo producto -las bebidas energéticas- que ha ganado bastante popularidad, y por ello ahora se ha lanzado también a su caza. ¿Cómo va a dejar pasar la oportunidad de ser todavía más líder Pues ya se sabe que, en la mayoría de los casos y este es uno de ellos sin duda, el que más tiene no sacia su avaricia fácilmente y, por tanto, más quiere.

De esta manera, la multinacional ha decidido comprar el 16,7% del grupo de bebidas energéticas Monster Energy por unos 1.607 millones de euros, según informa Europa Press. Una operación que se cerrará previsiblemente a finales de año o a comienzos de 2015 y con la que la compañía de Atlanta pretende expandirse también en el segmento de las bebidas energéticas, que se encuentra en pleno crecimiento y en el cual ya tiene marcas como Burn, Full Throttle, Mother, NOS o Relentless.

Pero esta adquisición supondrá además un intercambio de marcas entre Coca-Cola y Monster Energy. La primera dejará su negocio mundial de bebidas energéticas en manos de la experta -la segunda- y se convertirá en el socio distribuidor "preferido" de la monstruosa bebida. Mientras que Monster Energy delegará en la líder su negocio de bebidas no energéticas (marcas como Peace Tea o Hubert's Lemonade, entre otras) y pasará a ser el socio exclusivo de Coca-Cola en bebidas energéticas.

Desde la multinacional, su presidente ejecutivo, Muhtar Kent, defiende la operación, pues les permitirá "permanecer en la vanguardia de las tendencias de consumo en la industria de bebidas". Claro, no están dispuestos a perder fuelle, total que son unos 1.607 millones de euros cuando Coca-Cola tiene una capitalización bursátil de 131.676,74 millones de euros. Es decir, la compra del 16,7% de Monster Energy sólo supone para la conocida como 'marca de la felicidad' el 1,22% de su valor en bolsa.  

Sin embargo, otro capítulo menos agradable para la 'marca de la felicidad' es el ERE con beneficios realizado por su embotelladora española, Coca-Cola Iberian Partners, que afecta a 1.190 empleados y sobre el que aún falta conocer la decisión del Tribunal Supremo. El cual se tiene que pronunciar sobre el recurso presentado por la compañía, ya que la Audiencia Nacional declaró nulo dicho ERE, ya que no triunfó el 'tour' mediático de Marcos de Quinto, presidente de la División Ibérica de la multinacional.

Un ERE que no sólo supone despidos, prejubilaciones y recolocaciones de trabajadores, sino también el cierre de cuatro fábricas. Ese es el regalo que la 'marca de la felicidad', de forma directa la embotelladora que preside la poderosa Sol Daurella, ha hecho a España, a pesar de que en nuestro país goza de una auténtica situación de monopolio, que la CNMC se niega a investigar.

Pero no solo el regulador es benevolente con la multinacional, sino también la competencia, pues los sindicatos sospechan que puede haber "acuerdos comerciales de no agresión" entre Coca-Cola y Pepsi. Aunque no tienen pruebas de ello, es llamativo que Pepsi no haya intentado sacar provecho del conflicto y no haya lanzado ninguna campaña publicitaria agresiva.

En estos momentos la embotelladora, que se confió al ex ministro Manuel Pimentel para salvar su ERE con beneficios, y los sindicatos han abierto un nuevo período de negociación, en la que puede haber algunas mejoras por parte de la empresa. Pero por ahora no hay más novedades, ya que la próxima reunión será a principios de septiembre.

Cristina Martín

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