Desde hace catorce años, la Asociación Mensajeros de la Paz viene promoviendo la celebración del 26 de julio como el Día de los Abuelos.

Este día celebra la Iglesia Católica la festividad de San Joaquín y Santa Ana como padres de la Virgen María y abuelos, por tanto, de Jesús de Nazaret. No debemos olvidar que las personas mayores son verdaderos pozos de sabiduría, de los que podemos extraer aguas profundas para regar los árboles de la vida.

Según el censo de Estados Unidos sobre el creciente número de menores que han de ser sustentados por sus abuelos, afirma que es de 2,4 millones de venerables ancianos que se encargan de la crianza de 4,4 millones de nietos. El semanario The Economist informa que un tercio de estos abuelos, cabeza de familia, no han terminado la enseñanza secundaria.

Por otra parte, la Academia Americana de Psiquiatría para Niños y Adolescentes explica que las causas de esta sobrecarga para los abuelos son un aumento de familias con un solo padre, alta tasa de divorcios, embarazos de adolescentes, incapacitación de los padres por prisión, alcoholismo, consumo de drogas, violencia doméstica o negligencia paternal.

Los abuelos juegan en la educación de los más pequeños un papel muy importante "ya que sirven como modelos de comportamiento, transmitiéndoles normas, actitudes y valores morales", al tiempo que ellos reciben "la compañía y el amor de sus nietos".

Además, la investigación titulada "La generación de la transición; entre el trabajo y la jubilación", desvela que hace milenios de años, el modelo familiar "incluía no solo a un padre y a una madre, que se ocupaban de la buena crianza de los hijos; también había una abuela que les ayuda en la tarea".

Los abuelos trabajan de sanitarios, guardianes y preceptores de sus nietos. Hacen posible que muchas mamás se puedan integrar al mercado de trabajo. Algunas familias marchan mejor gracias a los abuelos. Y en tiempos de inestabilidad económica, estos gestos tienen mayor importancia.

Existen programas dirigidos a la ayuda de los abuelos que deben educar a sus nietos. El servicio más demandado es una prestación económica para que puedan contratar un asistente temporal durante las vacaciones. Aparte de estas ayudas, deberíamos erigir un monumento a los abuelos por su sacrificada entrega a una tarea que tiene un valor trascendental; la formación integral de los nietos.

"El hombre viejo es niño dos veces.", Shakespeare.


Clemente Ferrer
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