• El sector advierte al gobernador del Banco de España: O periodifica las nuevas provisiones para refinanciaciones o se cae el negocio.
  • Y que se olvide de que fluya el crédito.
  • Y la supresión de las cláusulas-suelo supone la otra llave de la tenaza.
  • Habrá que ampliar la línea de préstamo europea… lo que volverá a hundir la consolidación fiscal real.

El presente ejercicio 2013 va a ser el peor de la banca española desde que comenzará la crisis. Sí, el peor. Peor aún que los ejercicios 2011 y 2012, cuando entre el gobernador MAFO y los gobiernos de Zapatero, primero, y de Rajoy, después, consiguieron cargarse el sector bancario, a costa de exagerar sus males y de llamar a analistas extranjeros que no sabían ni de qué estaban hablando.

En 2013, con una mora que continúa al alza y con un consumo privado alicaído, la situación es aún peor. Además, la nueva normativa -o revisión de la ya existente- sobre provisiones para refinanciaciones, la mayor metedura de pata del gobernador Luis María Linde (en la imagen). Va a provocar que haya menos créditos y que se hundan familias y empresas. Incluso los buenos pagadores. A fin de cuentas, ¿por qué exigir más provisiones a créditos bien pagados

Y si a ello le unen la sentencia sobre la cláusula suelo, llamada a generalizarse en todas las entidades, y ya prevista en la ley del Gobierno contra desahucios (anda que no presume de ello la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría) pues la combinación es tremenda: los resultados de la banca española en 2013 serán pésimos.

De hecho, el sector ya se ha dirigido al Banco de España para pedirle que, al menos periodifique -es decir, que retrase- la nueva normativa sobre provisiones para refinanciaciones. Un calendario holgado, muy holgado. Hasta el siglo XXII, por ejemplo.

Eulogio López

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