Será el peor año del sistema financiero español desde que comenzara la crisis. El Banco de España, además, insiste a los bancos en que deben sanear sus balances más deprisa. El supervisor asegura ahora que las cajas están haciendo los deberes, la banca no. Y todo ello, a pesar de los enjuagues contables permitidos por el emisor

Hablamos de beneficio neto atribuido. Con previsiones del propio sector bancario, el consenso habla de que el sector cerrará el ejercicio 2010 con un beneficio neto atribuido inferior en un 20% al de 2009, mientras las cajas de ahorros reducirán esa misma variable en una media que oscilará en la horquilla del 60 al 80%.

La causa del bajón está, naturalmente, en la cartera inmobiliaria, pero también en la de créditos, en la de deuda y en la de participadas, por ese orden.

Desde luego será el año negro para las entidades pero el Banco de España no se da por satisfecho. Muchos bancos están ahora luchando por repetir beneficio, aunque sea con enjuagues contables al límite, cuando el Banco de España les está pidiendo que saneen más rápidamente sus balances. Eso sí, es el propio supervisor quien está permitiendo prácticas contables, especialmente en deuda pública y derivados, que antes de la crisis no le habría admitido a nadie.

El empecinamiento de las entidades por no reducir beneficio tiene algo de obsesión, dado que ningún aumento de excedente o de dividendo va a conseguir que el mercado se lo reconozca. La bolsa castiga a la banca española porque España tiene mala imagen. Por tanto, sería el momento más lógico para presentar beneficio escaso, incluso nulo, y aprovechar para sanear balances. Los bancos europeos eso sí, ayudados por el erario público, ya han pasado la crisis de los números rojos, pues su situación contable era peor que la de los españoles. Lo que ocurre es que la marea ha llegado un poco más tarde a España.

Por si fuera poco, las cajas de ahorros están haciendo los deberes más rápidamente que los bancos. De hecho, su morosidad ya es inferior a la bancaria Por eso presentarán un beneficio a la baja, mucho peor que el de los bancos, con cargo al 2010, una cada día que podría rondar el 80%.

¿Y si suben los tipos o el Banco Central Europeo cierra el grifo? Miren ustedes, de humedades hablaremos en otra ocasión.

Eulogio López

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