Hispanidad se llama así porque en marzo de 1996, cuando nacimos, ya se vislumbraba que la patria de Internet es el idioma.

El inglés, como en la vida presencial se ha impuesto como el esperanto virtual, ciertamente, pero el español lucha por representar el 5% de la WWW, y al alza. Tecnológicamente, Internet es la última frontera conquistada por Estados Unidos, que en otros aspectos se ha quedado retrasado, pero es el campeón de la Red. La red es Google, y Google, ha hecho, por ejemplo, que las exclusivas ya no duren días, ni tan siquiera horas, sino minutos.

En estos quince años se ha multiplicado la información que circula por Internet de forma exponencial. La saturación informativa de la red es brutal, la única patria el idioma, y el inglés, patria común de la humanidad. Como consecuencia de todo ello el poder se ha puesto muy nervioso. Lo tenía todo controlado e Internet le ha puesto el tenderete patas arribas. Internet es, ante todo, libertad. Un escenario, que encima arruina al resto de los teatros del mundo. Cualquier microempresa, por ejemplo Hispanidad, puede contar lo que el poder no quiere que se cuente.

Esta libertad opera especialmente en los medios informativos, en los ambientes periodísticos, cuya ideología es lo políticamente correcto (PC, para los amantes de las siglas). Y ya se sabe que no hay ideología más castrante que lo políticamente correcto.

¿Qué es hoy lo más PC que existe? Pues el cristianismo, en España, el catolicismo. Hispanidad, con todos sus errores de interpretación (tampoco muchos, aproximadamente uno diario) no ha escondido nunca su ideario católico. Y como confesión personal, sólo puedo decir esto: Tras 15 años en medios tradicionales, prensa, radio y TV, sólo he podido expresarme como católico en Hispanidad.

¡Oiga, una gozada!

Eulogio López

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