El coste diario de la vida en Manila es de 22 euros y el 40% de la población activa se encuentra en una situación laboral, económica  y jurídica de extrema precariedad

La secretaria general del Partido de los Trabajadores, Judy Miranda y los movimientos sindicalistas del país asiático han pedido al Gobierno filipino que aumente el salario mínimo de 456 pesos, al cambio 8 euros, fijado por ley en Manila. Miles de manifestantes se han lanzado a la calle para dar soporte a la reivindicación.

El Gobierno de Benigno Aquino ya ha señalado con anterioridad a la formulación de la petición que no piensa aumentar el salario mínimo.

Judy Miranda argumenta que el coste diario de la vida en la capital filipina es de 1.217 pesos, 22 dólares: "Incluso si el padre y la madre de una familia trabajan, su salario combinado no es suficiente para alimentar a una familia".

Filipinas, con una población de casi 95 millones de personas, tiene un PIB per cápita de 2.032 euros. En el año 2012 su PIB creció un 6,6% y la bolsa experimentó una aumento porcentual en sus valores del 20,64%. Algunos de sus datos macroeconómicos lo sitúan por delante de otros países de la región como Malasia, Vietnam y Singapur.

Aunque la tasa de desempleo es del 7%, según denuncia el Manila Boletin Publishing, que cita datos del Asian Development Bank, el 40% de los trabajadores pertenecen al sector del autoempleo en precario, están en situación vulnerable, no se les paga puntualmente o bien no gozan de una situación legal regulada. 

Andrés Velázquez
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