El 98% de la población española vive en familia, y la familia ha dado durante la crisis una gran lección de solidaridad, al demostrar que es capaz de convertirse en el apoyo más eficaz para sus miembros cuando el Estado apenas llega a cubrir sus necesidades.

Jóvenes excluidos del mercado laboral, parados de larga duración o dependientes eliminados de ayudas públicas han podido afrontar la situación gracias a la pensión del abuelo o al sueldo del único familiar que trabaja para que todos puedan alimentarse.

En el ámbito internacional, la importancia del reconocimiento social y económico de la familia vuelve a ser evidente, después de unos años de cierto olvido. El Comisario encargado de asuntos sociales en la Unión Europea ha dicho recientemente que "la inversión pública en infancia y familia es imprescindible en todos los países para la supervivencia del modelo social.

Con el actual envejecimiento de la población y la caída de la natalidad, el aumento de la proporción de personas jubiladas y el consiguiente aumento de la carga que suponen las pensiones, pronto tendremos que recurrir a todos los recursos humanos disponibles para mantener la sostenibilidad presupuestaria y asegurar nuestro nivel de vida".

En esa misma línea, el Secretario General de Naciones Unidas ha señalado recientemente que "ante estos desafíos, prestar apoyo a las familias es más importante que nunca, ya sea para la persona joven que busca un empleo y está viviendo con sus padres, como para los abuelos que dependen de sus hijos en materia de vivienda y atención, y para los muchos miembros de las familias numerosas que asumen la responsabilidad de cuidar a los niños".

Por eso se entiende que la Asamblea General haya establecido que el 1 de junio de cada año se dedique a honrar a las madres y los padres en todo el mundo, como homenaje a la aportación que supone para la sociedad unos hijos a los que les dedican tiempo, esfuerzo y dinero, y que constituyen el primer y más valioso bien público.

Este Foro de Debate trata de analizar si los medios de comunicación transmiten a la opinión pública una imagen de la familia proporcionada a su importancia y, si no es así, cómo puede ayudar para que lo hagan. Ese empeño explica también la razón de ser de The Family Watch, entidad organizadora: "conocer mejor a la familia para ayudarla con más eficacia".

El Foro fue moderado por Antonio San José, director de comunicación y relaciones institucionales de AENA, y contó con la participación de:

- María Jesús Álava, directora del Centro de Psicología Álava Reyes.

- Carmen Bieger, directora de la Fundación Antena3.

- Ignacio Calderón, director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

- Gustavo Entrala, CEO de la agencia 101.

- Ángel Expósito, director del informativo Mediodía de la Cadena Cope.

- Verónica Mengod, actriz y presentadora.

- Javier Urra, exdefensor del menor de la Comunidad de Madrid.

El debate se inició destacando el papel de la familia durante la crisis económica. A este respecto, Javier Urra comentó que "hay muchas familias que están asumiendo cargas derivadas de situaciones de escasez o enfermedad, sin hacerse notar".

Una de las preguntas provocó que la discusión derivara hacia las situaciones de conflicto de pareja, en las que, según Ignacio Calderón, habría que tener en cuenta que "lo primero siempre debe ser el bien del menor, cosa que no siempre se tiene en cuenta".

Respecto a la dificultad para conciliar trabajo y familia, Carmen Bieger señaló que "tenemos que aprender a dar calidad al tiempo, ya que no tenemos cantidad". La importancia de dedicar ese tiempo a la educación de los hijos también estuvo presente en las palabras de María Jesús Álava, quien dijo que "en los seis primeros años la familia es insustituible". Ignacio Calderón, por su parte, incidió en la conveniencia de promover "una mayor comunicación entre padres y profesores".

Verónica Mengod detalló las normas que, a su juicio, debería tener todo hogar para que sirvan de pauta a los más pequeños por ejemplo, "que nunca se vea la televisión ni su utilice el móvil durante las comidas". Javier Urra añadió que, por su experiencia, las madres se suelen implicar más que los padres en esta tarea y que, además, "no todo el mundo está capacitado para tener hijos y educarlos".

También se mencionó la importancia creciente de los abuelos en la sociedad actual, por las dificultades para conciliar y la escasez económica. En este sentido, Ángel Expósito advirtió que "tenemos que empezar a pensar quién va a cuidar de todos esos abuelos en el futuro, con el envejecimiento de la población que cada vez se acentúa más". Mientras tanto, añadió, "los abuelos tienen que aprender a decir que no cuando sus hijos les piden demasiado".

El último tema, que también surgió a raíz de una pregunta, fue el del papel de los padres en el uso de las nuevas tecnologías. Gustavo Entrala señaló que "los primeros que deben ocuparse de conocer las nuevas tecnologías son los padres, porque sólo así podrán educar de verdad a sus hijos". También dijo que "no podemos echar la culpa de la falta de valores a las nuevas tecnologías", en referencia a algunas críticas que tienen su origen en sucesos recientes. (Fuente: The Family Watch).

Clemente Ferrer

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