La rescisión del contrato para construir dos estaciones del metro de Doha tiene un ligero impacto negativo. En la tarde del miércoles, Qatar rescindió el contrato con el consorcio del que formaba parte OHL (30%) para la construcción de dos estaciones de metro en Doha, alegando el incumplimiento de ciertas obligaciones contractuales. Parece que el emirato intentaba algo más que perjudicar la reputación corporativa de la constructora que preside Juan Miguel Villar Mir: fastidiarle la fiesta bursátil, pero no lo ha conseguido. En la apertura de la bolsa de este jueves, OHL lideraba las pérdidas del Ibex, aunque más tarde se ha recuperado (subía un 0,3%, hasta los 5,9 euros). Claro que a media mañana, ha vuelto a bajar, con un ligero impacto negativo del 1,14%, y ha cerrado la jornada bursátil con un descenso del 2,1%, hasta los 5,76 euros. La rescisión de este contrato supone una pérdida de 247,7 millones de euros para OHL, que representa el 3,6% de su cartera de Construcción. El grupo ha quitado hierro al asunto: no consideran Qatar un país estratégico y no esperan en ningún caso un impacto material para su patrimonio o su situación financiera. Eso sí, ha subrayado que los motivos "carecen de fundamento". Claro que no es la primera vez que le sucede esto en Qatar. El año pasado, el emirato le retiró el contrato para el hospital de Sidra. Por ello, el grupo le reclama entre 270 y 376 millones, aunque su petición inicial era de 800 millones. Además, de los escándalos que han dañado su reputación corporativa, OHL está pendiente de otros litigios por los que a cierre de 2015 reclamaba en total 943 millones. Cristina Martín [email protected]