En ello ha tenido un papel crucial el comportamiento de Arabia Saudí, según el Banco de España. El Banco de España ha publicado su último boletín económico correspondiente a los meses de julio-agosto. En él, un artículo se refiere al desarrollo del mercado de petróleo y a las causas y consecuencias de la caída de los precios del petróleo en la segunda mitad de 2014. El análisis realizado sugiere un impacto limitado sobre los precios del crudo del fuerte aumento de la producción de petróleo no convencional en Estados Unidos en los últimos años. Este fenómeno se inició en 2010 y se ha ido desarrollando progresivamente desde entonces, por lo que su impacto sobre la oferta se ha ido anticipando en gran medida durante estos últimos cinco años. No obstante, aunque la contribución directa de la producción de petróleo no convencional a la caída de precios que tuvo lugar en la segunda mitad de 2014 no haya sido muy relevante, este factor sí es clave para entender la situación actual del mercado a través de su incidencia sobre el comportamiento de Arabia Saudita. De acuerdo con su estrategia tradicional, este país, al enfrentarse a una situación de aumento de la oferta, debería haber reducido parcialmente su producción, para evitar la fuerte caída en los precios. Sin embargo, y a diferencia de su comportamiento habitual durante casi tres décadas, esta vez Arabia Saudita ha indicado su voluntad de mantener la cuota de mercado, permitiendo el desplome en los precios. Esto ha facilitado que los aumentos en la producción de otros exportadores desde el verano de 2014, en un entorno de desaceleración de la demanda mundial de crudo, hayan abocado a la fuerte caída en los precios observada en ese período. La consecuencia inmediata de la caída ha sido una redistribución de riqueza desde los exportadores a los importadores de crudo. Para concluir, cabe mencionar que las perspectivas a medio plazo de los precios del petróleo dependen de diversos factores de  difícil predicción: factores tecnológicos, como la capacidad de los productores de petróleo no convencional de reducir sus costes marginales de extracción; factores económicos, como la evolución de las inversiones en nueva capacidad y la recuperación de la demanda; factores políticos, asociados a la inestabilidad y conflictos bélicos en algunos productores; y, finalmente, la reacción de Arabia Saudita como productor dominante del mercado. José Ángel Gutiérrez [email protected]