Los impuestos medioambientales recaen sobre la energía, el transporte, la contaminación y el uso de determinadas materias primas. Los impuestos medioambientales -que recaen sobre la energía, el transporte, la contaminación y el uso de determinadas materias primas- suponen, en promedio, un 6,3% de los ingresos fiscales en el conjunto de países de la UE-28. Así se desprende de los últimos datos que acaba de publicar Eurostat para el año 2013 y que recoge el Instituto de Estudios Económicos. Los impuestos sobre la energía son los que más contribuyen al conjunto de impuestos medioambientales, ya que suponen un 77% del total en comparación con un 20% para los impuestos sobre el transporte y un 3% que corresponde a los impuestos sobre la contaminación y uso de determinadas materias primas. La mayor aportación de los impuestos medioambientales al conjunto de ingresos fiscales se registra en Eslovenia (10,5%), Bulgaria (10,1%) y Croacia (9,6%). Los Países Bajos y Dinamarca se sitúan en un 9%, mientras que Irlanda llega al 8,5%. Grecia, Malta y Chipre comparten un 8,2%, al tiempo que Estonia e Italia están en torno al 8%. El Reino Unido alcanza un 7,4% y supera -junto a Hungría, Finlandia y Portugal- el promedio de la UE-28. La República Checa y Lituania se quedan a unas décimas de la media europea. España recauda un 5,7% de sus ingresos fiscales mediante impuestos medioambientales. Luxemburgo, Austria, Suecia y Alemania cuentan con cifras cercanas al 5,5%. Bélgica y Francia, ambos con un 4,5%, cierran la clasificación. José Ángel Gutiérrez [email protected]