En septiembre bajó hasta el 8,32% desde el 8,48% registrado en agosto, que aumentó respecto al mes de julio. No, la cosa no marcha. Es cierto que la morosidad de la banca cayó en septiembre hasta el 8,32% desde el 8,48% de agosto, tal y como ha publicado este viernes el Banco de España, pero no es suficiente. Y más si tenemos en cuenta que España es el país de la UE que más crece, con tasas en el entorno del 3% anual, y que se sigue creando empleo. Una morosidad del 8% es preocupante y más aún si se convierte en crónica. Recuerden que en la anterior crisis financiera, la morosidad bancaria llegó al 9%, un nivel que entonces se consideró crítico. Y lo era. Pablo Ferrer [email protected]