Hay veces que los eventos macarras y festivaleros que llenan la agenda “cultural” del Ayuntamiento de Madrid, te hacen dudar seriamente de si el ser humano ha tocado fondo y ya solo puede arrastrarse por el lodo de la frivolidad facilona, o si a partir de ahora comenzaremos a ascender de nuevo, aunque sea despacito.

'El final de los tiempos' no es una novela de buenos y malos, sino una novela sobre el bien y el mal

El día 9 de mayo, tuvimos la ocasión de participar de un acto que para muchos de los asistentes hizo las delicias y para otros pocos supuso un descubrimiento de lo que hay más allá de las modas pasajeras, los desfiles publicitarios de las caravanas de Navidad o el día del orgullo gay. En la sala Panacea, en Madrid, participamos vivamente de la presentación oficial de El final de los tiempos, un libro que ya citamos aquí y que se descubría como una narrativa fluida en la forma y espeluznante en el fondo. La obra, escrita por José Javier Esparza, fue presentada por don Luis Alberto de Cuenca, que diseccionó con el detalle propio del bagaje de un erudito como es él, calificándola de estilo deciochesco en cuanto a la manera de enfocar la narración, de manera épica y con personajes, los buenos y los malos, claramente definidos en su papel.

Las tecnologías no son malas en sí mismas. Lo malo es cuando se pervierte su sentido y en vez de servir al ser humano se convierten en un fin en sí mismo

Por otro lado, Esparza hizo un discurso en el que no pretendía determinar la trama si no el objetivo de su existencia. Dijo: No se trata de una novela de buenos y malos, porque los buenos siempre tienen algo de malo y los malos algo de buenos, es condición del ser humano. El final de los tiempos es un novela sobre el bien y el mal, que eso en sí mismo está definido por su propia naturaleza. Explicó que las novelas distópicas son, en definitiva, una manera de pensar un futuro cuando hay algo que intuyes que no va bien en la sociedad, y en definitiva, en el hombre. Fue una manera de justificar que cuándo la escribió nunca imaginó que aspectos que incluyó en la redacción como pura fantasía, hoy sean una realidad como el uso de cadáveres para reutilizarlos en sus tejidos, órganos o células.

Nos encontramos en la primera generación humana en la que todo es materializable, abandonando por completo el espíritu

La novela interpela al lector -apuntaba Esparza- en la participación de las personas de forma voluntaria o involuntaria de las tecnologías, que no son malas en sí mismas. Lo malo es cuando se pervierte su sentido y en vez de servir al ser humano se convierten en un fin en sí mismo. También hizo hincapié en que nos encontramos en la primera generación humana en la que todo es materializable, abandonando por completo el espíritu. El dinero es el dios sustitutorio que mueve y lo justifica todo. Un dios tirano que esclaviza amablemente, pero que seca el alma dejando a la persona huérfana y sin recursos para reconocerse como tal. Vivimos en una sociedad donde el poder solo interesa por el poder y las vanas seudoreligiones se han convertido en un aliado valioso que favorece la pérdida de las referencias identitarias. Una sociedad cada vez más desorientada dependiente de un mundo materializado y las necesidades básicas acolchonadas para que nadie pueda protestar.

El dinero es el dios sustitutorio que mueve y lo justifica todo

Entre los asistentes hubo un tiempo de preguntas que verdaderamente se convirtió en un repaso de la actualidad donde se valoraron aspectos como la esperanza, la tecnología que implica al modo de vida y los actos voluntad para que cambiar las cosas tal y como están hoy, que respondieron con agilidad y profundidad Esparza y de Cuenca.

Hay que reseñar que entre los muchos asistentes se encontraban intelectuales y escritores que no perdieron el hilo del coloquio, tales como: Jesús Trillo-Figueroa, Hermann Tertsch, César de Tudela, Borja Cardelús, Carmen Pérez Roldán,...

Si tienes interés en conocer más sobre El final de los tiempos, te invito a escuchar este podcast de SomosLibro en Radio Ya, donde tengo la oportunidad de entrevistar en profundidad a José Javier Esparza.

@hptr2013