miércoles, 13 diciembre 2017 Número de edición: 5322
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La Semana Trágica catalana: como no nos dejan independizarnos vamos a matar curas

La Semana Trágica catalana: como no nos dejan independizarnos vamos a matar curas
  • Ya saben: de la República catalana a la república laicista.
  • Cataluña se quiere separar de España por la misma razón que nuestros antiguos territorios de ultramar se separaron de la metrópoli.
  • Ya no veían en ella una referencia de principios… y porque ellos mismos habían perdido sus valores cristianos.
  • Tal y como ahora mismo ocurre entre Barcelona y Madrid, entre Cataluña y España.

Cataluña vive su segunda Semana Trágica. Recuerden: hace más de un siglo, el pueblo barcelonés se enfada porque las tropas de reemplazo parten hacia África. Entonces, se vuelven a la ciudad y empiezan a quemar iglesias. ¿Qué tenían que ver los curas y las monjas con la guerra de África? Nada, pero algo había que incendiar.

Ahora ocurre algo similar. ¿Qué tiene que ver la Iglesia con el Proceso? Pues, por de pronto, que los que lideran el Proceso y el colectivo separatista, o se ha alejado de la Iglesia o nunca ha estado cerca. Repito aquellas palabras que años atrás cuando todavía Rouco era obispo de Madrid, me dijo un empresario catalán, en concreto del sector energético, hablando de Cristo: “La religión es cosa de España, de Rouco”. Y no hablo de un miembro de la CUP sino de un ilustrado empresario catalán.

Pues bien, los mismos -y sus aliados- que pedían la República catalana empiezan ya a pedir República para el conjunto de España. Ojo, y será república laicista, anticristiana… en una España cada día menos cristiana, eso es verdad.

Cataluña se quiere separar de España por la misma razón que nuestros antiguos territorios de ultramar quisieron separarse de España: porque ya no veían en ella una referencia de principios… y porque ellos mismos habían perdido los valores cristianos. Como ahora mismo ocurre entre Barcelona y Madrid, entre Cataluña y España.

Pero es igual, la cristofobia no entiende de cantidades. De la barbaridad de Puigdemont se aprovechará el bárbaro Pablo Iglesias, el necio ambicioso (Pedro Sánchez) y el nuevo neocomunismo que pretende, no ya destruir, como sus ancestros, la Iglesia, sino conquistarla, para crear una falsa Iglesia.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com