• Por grande, se entiende tanto al Estado (la empresa más grande de todas) como a las multinacionales.
  • Y con ello, los mercados financieros mueven el mundo… mismamente hacia el abismo
  • ¿Viene una nueva crisis? Crisis permanente.
Histeria en la bolsa. Sin duda una reiteración porque los mercados financieros, son por naturaleza, histéricos. Y, ¡oh!, sabe explicar por qué. Veamos, las bolsas no mueven el mundo. Y si lo mueven es que vamos mal, muy mal. Los mercados financieros son instrumentos que se han devenido especulativos a marchas forzadas. Y aun peor: las bolsas para mover la economía mundial son los bancos centrales, los productores de dinero. Esos sí mueven el mundo, mismamente hacia el abismo. Para entendernos, no hemos salido de la crisis de 2008. Vivimos en una moda de  crisis permanente, que, por si no lo sabían, se deja ver en que vivimos peor que antes y que nuestros hijos vivirán peor que nosotros. Repasemos. Wall Street se cae y con ella todas las bolsas del mundo. Se cae porque los tres males de la economía mundial son éstos: sobra el dinero, sobra especulación y sobra lo grande. Todo lo grande. Las cosas no se distinguen entre privadas o públicas sino entre lo grande y lo pequeño. El Estado no es malo porque sea público sino porque es grande y lo grande resulta ingobernable y, además, aplasta al pequeño. Sobra liquidez. Los bancos centrales han producido tanto dinero que han devaluado toda la economía mundial. Wall Street tiembla ante la posibilidad de que el nuevo presidente de la Reserva Federal suba los tipos un punto. ¡Pero hombre, si debería subirlos cinco o seis! La buena economía no consiste en producir dinero sino en producir bienes y servicios, u es otra cosa. Sobre mentalidad especulativa: no se compra hoy para vender mañana. Eulogio López [email protected]